1. Toma el próximo vuelo disponible
Si estás afrontando un retraso importante o tu vuelo ha sido cancelado, es posible que tengas derecho a tomar el siguiente vuelo, incluso con otra aerolínea. Acude al servicio de atención al cliente de tu compañía y pregunta si pueden reubicarse en la próxima salida. A veces, la aerolínea cubre una ruta alternativa más rápida para llegar cuanto antes a tu destino. Si no es posible, seguro tienes derecho a una compensación, lo que nos lleva al siguiente punto.
2. Solicita una compensación
Si tu retraso o cancelación es considerable, tienes derecho a reclamar una indemnización. Muchos viajeros lo desconocen, pero las aerolíneas, incluidas las de bajo coste, están obligadas por ley a compensar los retrasos bajo los derechos del pasajero aéreo. Esta normativa suele aplicar para vuelos con origen o llegada a aeropuertos europeos. El importe depende del tiempo de retraso y de la distancia de tu trayecto.
3. Hospédate en un hotel
Tras gestionar la reclamación y conseguir un nuevo vuelo, ¿por qué no aprovechas para descansar en un hotel, incluso a cargo de la aerolínea? Si el retraso supera varias horas, la mayoría de las compañías te facilitarán alojamiento cerca del aeropuerto. No será el hotel más lujoso, pero al menos es gratis. Te facilitarán el transporte, las comidas y todo lo necesario hasta tu vuelo reprogramado.
4. Haz una excursión breve
Si el aeropuerto está cerca de una ciudad interesante, considera aprovechar el retraso para explorar o cenar en una zona nueva. Salir a la ciudad siempre es mejor que pasar horas esperando en el aeropuerto. Y si tienes más tiempo, puede que te dé para una pequeña visita guiada antes de tu próximo vuelo.
5. Aprovecha la comida gratis
¿Retrasado y con hambre? Elige el restaurante de tu preferencia y come, cortesía de la aerolínea responsable del retraso. Deberás pagar en el momento, guardar los recibos y enviarlos por email al servicio de atención al cliente posteriormente, pero te reembolsarán el gasto. O acércate al mostrador de atención del aeropuerto, donde probablemente te entregarán vales canjeables en los restaurantes del aeropuerto. De cualquier forma, no pases hambre solo porque tu vuelo se ha retrasado.
6. Aprovecha para trabajar
Si puedes trabajar en remoto y tienes a mano tu portátil, saca partido a estas horas muertas. La mayoría de los aeropuertos modernos cuentan con wifi gratuito y enchufes para cargar tus dispositivos. Aunque no termines un gran proyecto, aprovecha para vaciar la bandeja de entrada y ahorra tiempo al llegar a destino.
7. Revisa tu seguro de viaje
¿Tienes seguro de viaje? Esperamos que sí, porque incluye múltiples ventajas. Una de las principales es la cobertura ante retrasos o cancelación de vuelos, incluso fuera de Europa. Contacta cuanto antes con tu aseguradora para notificar el retraso y conserva documentos como la tarjeta de embarque por si necesitas presentar reclamo después.
8. Date un capricho
En vez de frustrarte, date un respiro o un pequeño lujo. Muchos aeropuertos disponen de spas, zonas de masajes o salas VIP. Si tu presupuesto y tiempo te lo permiten, puedes relajarte unas horas. Y si prefieres algo sencillo, una cerveza en el bar seguro te ayuda a desconectar. Te lo mereces.

