Seattle alberga algunos de los mejores restaurantes del país. Aquí tienes los 7 principales sitios y restaurantes donde comer en Seattle, sin ningún orden específico.
Los hermanos Kit y Jesse Schumann fundaron Sea Wolf en 2014. Comenzaron cocinando en cocinas prestadas y, un par de años después, inauguraron su propio local, muy cerca del piso de Justin. La cocina del obrador es totalmente abierta: al entrar puedes ver cómo manipulan la masa y hornean los panes. El lugar está bañado de luz gracias a los cuatro tragaluces y, cerca de la puerta, destacan los enormes rollos de canela elaborados con restos de masa de croissant y rellenos de mantequilla, canela y pasas.
Ellenos presume de que su yogur “empieza con leche entera, pura y pasteurizada que obtienen directamente de granjas locales, lo que le da su textura aterciopelada y un sabor ligeramente dulce”. Pero el verdadero secreto está en la combinación familiar de cultivos probióticos, responsable de ese yogur griego ultradenso tan característico. Ellenos tiene un pequeño puesto en Pike Place Market con sabores variados: cuajada de limón, maracuyá, marionberry, además de parfaits con muesli, frutas y avena.
Porpoise se especializa en donuts y café—nada más y nada menos—y los hace realmente bien. Los donuts son levados y se cubren de azúcar. Hay clásicos como crema de vainilla y cuajada de limón, pero también opciones sorpresa como marshmallow de chocolate o la pareja de mantequilla de cacahuete con mermelada.
Country Dough está especializado en guo kui, tortas chinas crujientes y rellenas ideales para llevar. Nosotros las probamos con pollo, pero también puedes pedirlas de cerdo, ternera o con hongos y brotes tiernos de bambú. Además, ofrecen crepes chinos y sopa de fideos cortados a mano.Este local podría haber cerrado definitivamente debido a la pandemia.

En The Walrus And The Carpenter abren entre 100 y 140 docenas de ostras cada noche. Abierto desde 2010, este local animado y acogedor tiene una cocina central rodeada de una barra, como si fueran asientos al borde de la pista. Las ostras se sirven tan frescas que parecen recién retiradas del mar. En la carta se clasifican de las más suaves a las más salinas y la selección varía en función de los proveedores locales. Se acompañan con rábano picante recién rallado, mignonette de chalota y champán, y limón.
6. Barnacle Bar
¿Qué hacer mientras esperas turno en The Walrus and the Carpenter? Pasar por Barnacle, el otro local de Erickson justo al lado, donde te avisarán cuando esté lista tu mesa. Barnacle rinde homenaje al aperitivo italiano en un espacio íntimo, con vinos por copa y una gran variedad de productos en conserva, encurtidos, ahumados y curados. Prueba un spritz potente, jamón serrano cortado a mano o mousse de pollo con cerezas encurtidas.
7. Molly Moon
Si preguntas a alguien por recomendaciones gastronómicas en Seattle, inevitablemente te dirán que vayas a Molly Moon. Su fundadora, Molly Moon Neitzel, abrió la primera heladería en 2008 y ahora cuenta con siete locales más. Hay clásicos como fresa (con fruta local), chocolate (hecho con chocolate derretido en vez de solo cacao) y caramelo salado (“¡el más salado de todos!” según su web). Destacan también los sabores creativos como Earl Grey, miel y lavanda o yeti (granola, caramelo de vainilla y trocitos de chocolate).

