Desayunar bien al llegar a tu destino podría ayudar a mitigar los efectos del jet lag, según los científicos. Los expertos en ritmos circadianos apuntan que mantener horarios regulares de comidas en el nuevo huso horario puede ayudar a reajustar nuestros relojes biológicos internos.
Un equipo de la Northwestern University y el Santa Fe Institute en Nuevo México ha desarrollado un modelo matemático para entender cómo nuestros relojes internos responden al envejecimiento y a alteraciones como el jet lag. El estudio también revela que comer a horas irregulares o picar a altas horas de la noche puede desajustar nuestros relojes internos.
El jet lag ocurre por un desajuste entre el sistema circadiano interno del cuerpo y el nuevo huso horario. Hace décadas, los científicos descubrieron que tenemos varios relojes internos calibrados de distintas maneras en nuestro cuerpo. Estos relojes pueden perder sincronía entre sí, especialmente con la edad, lo que provoca síntomas similares al jet lag.
El equipo de investigación planifica nuevos estudios para identificar factores que aumenten la resiliencia de nuestros relojes internos. Estos hallazgos podrían ofrecer estrategias no solo para prevenir el jet lag, sino también para mantener ritmos circadianos saludables a medida que envejecemos.
“Hacer una comida contundente a primera hora de la mañana en el nuevo huso horario puede ayudar a superar el jet lag. Cambiar constantemente la hora de las comidas o cenar tarde no es recomendable, ya que puede provocar desajustes entre los relojes internos“, indica el Dr. Huang.
El estudio se ha publicado en la revista científica Chaos.

