Con una superficie de exhibición de 850 metros cuadrados, el museo ocupa el piso superior del edificio que alberga el Departamento de Ciencias de la Tierra. La sede actual fue deseada y diseñada por el profesor Luigi Bombicci, primer titular de la cátedra de Mineralogía de la Universidad de Bolonia, instituida en 1860, y director del Museo correspondiente que debe a él la parte más importante de sus materiales, constituidos entre 1860 y 1903.
En total se trata de más de 50.000 muestras de minerales y rocas de todo el mundo de considerable importancia histórica y científica. Las piezas expuestas son alrededor de 10.000, divididas tanto en diferentes colecciones generales como en colecciones y exposiciones temáticas; de especial interés aquellas que documentan los aspectos geo-mineralógicos del territorio de Bolonia; los más de 150 meteoritos, entre los que se destaca la rara ‘condrita carbonácea’ de Renazzo; las más de mil bellísimas ambaras sicilianas; los 650 mármoles antiguos; las piedras duras y locales; los antiguos instrumentos científicos.

