Un recorrido entre las cientos de bodegas escondidas entre colinas y laderas puede ser útil no solo para conocer mucha cultura enológica, sino también para degustar sus productos. Entre ellas, está la de Josko Gravner, cuyos blancos, frescos y vibrantes, reposan bajo tierra, en odres muy originales, importados desde Armenia. Otro productor famoso es Marco Felluga, cuya amplia selección de vinos proviene de las uvas de las fincas de Gradisca y Russiz Superiore. El dulce friulano por excelencia es la gubana, que, en la versión goriziana, se concreta en un rollo de masa de hojaldre con un generoso relleno aromatizado con especias y cítricos: irresistibles son las de la Pasticceria Centrale, en San Pietro al Natisone, y las de Giuditta Teresa, en la localidad de Ponte San Quirino. También en cuanto a embutidos, la zona de Gorizia no escatima, y propone, entre muchos, los jamones de Lorenzo d’Osvaldo, en Cormons, elaborados con las carnes de cerdos de raza Duroc, ligeramente ahumados con hierbas aromáticas y madera de cerezo. Los amantes del queso encuentran finalmente una dirección de calidad en Borgnano, en la Quesería de Giuseppe Zoff, reconocida por la producción de yogures fresquísimos y requesones aromáticos.
Compras en Gorizia, vinos selectos y delicias
Es una tierra de delicias sin fin, la provincia de Gorizia, y es realmente muy difícil visitarla sin sucumbir a la tentación de abastecer la despensa de casa. Empezando por los vinos del Collio, un territorio vocado a la producción de nectares blancos y tintos, que han conquistado a sumilleres y gourmets en todo el mundo.

