Manifiestos artísticos y testimonios figurativos están estrechamente ligados al culto y la espiritualidad expresados por las comunidades locales: una producción de alta, a veces altísima, calidad que acompaña la historia de la Diócesis se presenta, según un orden cronológico, en las salas del museo.
Restos arqueológicos de época romana y materiales líticos, reunidos en los sugestivos ambientes subterráneos, ilustran la historia más remota del sitio. Los luminosos “fondos oro” de Barnaba da Modena y un fragmento del fresco ejecutado en 1468 por el lombardo Cristoforo De’ Mottis para la capilla de Marini en la Catedral ejemplifican la pintura en Liguria en los siglos XIV y XV, mientras que la escultura coetánea está representada por el excepcional monumento funerario del cardenal Luca Fieschi, obra de un taller pisano activo alrededor de la mitad del Trecento.
El espléndido Políptico de San Lázaro de Pietro Francesco Sacchi, el dosel con las Historias del Bautista pintado por Teramo Piaggio y Andrea Semino, la Piedad con San Juan Bautista y San Nicolás de Tolentino de Agostino Bombelli documentan, junto con otras obras, la evolución de la cultura figurativa en Génova en la primera mitad del siglo XVI. De extraordinario encanto, un frontal bordado con el Llanto sobre Cristo Muerto, realizado por un desconocido bordador flamenco hacia 1515.
Un poco más adelante encontramos un valioso Repositorio en plata repujada, cincelada y parcialmente dorada, ofrecido en 1615 a la iglesia de San Siro por Placidia Doria, sobrina del gran Almirante, cuyo retrato domina la franja basal junto al de la donante.
En el primer piso, en dos salas cuyas paredes conservan fragmentos de interesantes frescos medievales, destacan una preciosa Cruz estauroteca de ámbito bizantino y la serie de baciles de manufactura alemana en latón repujado, cincelado y punzonado (siglos XV y XVI).
Una sección dedicada a la exposición de muebles, paramentos y utensilios, presentados con una escenografía que evoca la sugestión de un aparato de altar barroco y la coreografía de una procesión. La Madonna de Loreto de Domenico Fiasella y los imponentes lienzos de Gregorio De Ferrari, Tránsito de Santa Escolástica y Tobías Sepultando a los Muertos, constituyen, finalmente, magníficos ejemplos de la gran etapa artística genovesa.
Un riquísimo patrimonio de obras de arte que atestigua la profunda tradición cristiana y los fastos de una República que, en 1637, quiso coronar a la Virgen María “Reina de la Ciudad”, tal como está representado poco más adelante en los sugestivos frescos del siglo XVIII del anillo superior del Claustro.
Una sección dedicada a la exposición de muebles, paramentos y utensilios, presentados con una escenografía que evoca la sugestión de un aparato de altar barroco y la coreografía de una procesión. La Madonna di Loreto de Domenico Fiasella y los imponentes lienzos de Gregorio De Ferrari, Tránsito de Santa Escolástica y Tobías Sepultando a los Muertos, constituyen, finalmente, magníficos ejemplos de la gran etapa artística genovesa.
Un riquísimo patrimonio de obras de arte que atestigua la profunda tradición cristiana y los fastos de una República que, en 1637, quiso coronar a la Virgen María “Reina de la Ciudad”, tal como está representado poco más adelante en los sugestivos frescos del siglo XVIII del anillo superior del Claustro.

