El puerto antiguo se llena de gente y las aguas frente a él son un hervidero de embarcaciones engalanadas para la fiesta. El programa es siempre el mismo desde hace siglos: por la mañana se celebra la misa en el Santuario de los Marineros, la basílica del siglo XVI de San Francisco de Paola, donde en el claustro se puede visitar la exposición de modelos de barcos, cuadros marinos, fotos antiguas y exvotos, que cuentan la epopeya de la marina genovesa.
La plaza del santuario también ofrece una vista magnífica sobre la ciudad de Levante. Por la tarde, la cita se traslada a la Caleta de los Gitanos, desde donde parte la procesión naval, que encabeza la barca de la Capitanía de Puerto con la estatua del santo, seguida por una larga procesión de pescadores, estibadores, veleros y lanchas motorizadas privadas.
Fuera del dique externo, se lanza al agua una corona de flores en recuerdo de los caídos en el mar, en el punto exacto donde, en 1970, se hundió el mercante británico London Valor. El regreso va acompañado por el sonido de sirenas y campanas a bordo, que dan inicio a la colorida fiesta a lo largo del Puerto Antiguo, animada con música, conciertos de bandas, juegos y espectáculos folklóricos.

