Visitar Kioto es imprescindible para quienes desean conocer Japón. Fue la capital del país durante siglos y está considerada la cuna de la cultura y el progreso japonés. Aunque su importancia política ha disminuido, Kioto sigue siendo hoy el corazón cultural del país.
Lugares históricos de Kioto que no te puedes perder
Uno de los sitios más emblemáticos de Kioto es el Santuario Heian Jingu, que recibió su nombre de la antigua denominación de la ciudad, Heian. Construido en 1895, es más reciente que otros santuarios pero igual de relevante. Aquí se veneran el primer y el último emperador de la era Heian: el emperador Kammu y el emperador Komei.
Si planeas visitarlo, apunta el Jidai Matsuri, el 22 de octubre. Es uno de los festivales más importantes de Kioto y cuenta con un gran desfile histórico, con el santuario como protagonista.

Visitar el Santuario Fushimi Inari es una experiencia única gracias a su famoso túnel de puertas torii color bermellón. Este santuario, fundado en el siglo VIII, es uno de los símbolos espirituales de Kioto, dedicado a la diosa sintoísta de las cosechas, Inari.
Las sendas cubiertas con torii han sido donadas, sobre todo, por empresas como muestra de gratitud o en busca de fortuna. Además, entre los caminos abundan las estatuas de zorros, vistos en el folclore japonés como mensajeros de Inari. La tradición dice que frotarles el hocico y hacer una ofrenda trae buena suerte.

El shogunato Tokugawa fue esencial para la historia de Japón y dejó huella en el Castillo Nijo, donde Ieyasu Tokugawa y su clan establecieron su residencia.
Su arquitectura y los jardines perfectamente cuidados reflejan la excelencia artística japonesa. Hoy es uno de los museos y complejos culturales más visitados de Kioto.

El mercado Nishiki es el paraíso gastronómico de Kioto. Conocido como “La cocina de Kioto“, lleva más de 400 años ofreciendo los productos más frescos y sabrosos de la ciudad.
Aquí se venden verduras exclusivas de la región, dulces tradicionales japoneses y todo tipo de snacks artesanales. Además, es uno de los mejores lugares para comprar recuerdos y especialidades locales.

El distrito de Gion es el barrio más tradicional de Kioto, famoso por sus casas de té y geishas. Allí destaca el histórico Santuario Yasaka.
Este templo está dedicado, entre otros, al dios sintoísta Susanoo-no-Mikoto y a su esposa Kushinadahime-no-Mikoto. Destaca por su arquitectura y porque aquí se desarrolla cada año el famoso Gion Matsuri, el festival más celebrado de Kioto.

Entre los sitios Patrimonio Mundial de la UNESCO más famosos de Kioto está el espectacular templo Kinkaku-ji o Pabellón Dorado. Sus dos plantas superiores recubiertas de pan de oro impresionan y, según la tradición, este color ahuyenta malos augurios y pensamientos negativos.
Originalmente fue la villa de retiro del shogun Ashikaga Yoshimitsu en el siglo XIV, convertida luego por su hijo en el actual templo Zen, donde se conservan antiguas reliquias y estatuas budistas.

Su hermano gemelo es el templo Ginkaku-ji o Pabellón de Plata, erigido por el shogun Ashikaga Yoshimasa como homenaje a su linaje.
Se pensaba recubrirlo de hojas de plata, pero la falta de presupuesto impidió completar el plan. Como Kinkaku-ji, se transformó en un templo Zen y es símbolo de la estética japonesa más refinada.

El templo To-ji es otro lugar imprescindible. Su pagoda de cinco pisos y 57 metros es una referencia arquitectónica de la era Heian y la más alta en madera de Japón.
Salvado de la destrucción durante la separación entre budismo y sintoísmo en la era Meiji, el To-ji es hoy símbolo de la paz. Recorre su mercadillo mensual el día 21, una gran oportunidad para hallar piezas únicas y recuerdos locales.

El templo Tenryu-ji, mandado construir en 1339 por el shogun Ashikaga Takauji para honrar al emperador Go-Daigo, es otra joya de Kioto y destaca por su extraordinario jardín Zen diseñado por Muso Soseki. Rodeado de naturaleza, invita a pasear entre bambús o navegar por el río Hozu.

Llegar al templo Kiyomizu-dera es una experiencia sensorial completa. Desde su terraza principal se obtienen vistas únicas de los paisajes de Kioto, espectaculares en cualquier estación.
En la base del salón principal se halla la cascada Otowa. Sus aguas, según la tradición, otorgan fortuna, sabiduría o éxito en el amor dependiendo de la corriente que bebas. No dejes de probar suerte como hacen los locales.

Por supuesto, Kioto guarda muchos más lugares históricos, por lo que merece varios días para descubrirlos. No en vano es considerada la capital cultural de Japón: un destino imprescindible para apasionados de la historia y la tradición japonesa.

