Inaugurado el 11 de diciembre de 2012, fruto del acuerdo de valorización suscrito el 22 de junio de 2012 entre el Mibac, Dirección Regional para los Bienes Culturales y Paisajísticos del Lacio, Roma Capital Asesoría de Políticas Culturales y Centro Histórico y Fundación Música para Roma, y da cumplimiento a lo convenido en el convenio de compra de la colección firmado el 30 de noviembre de 2010.
La Sala del Pedúnculo, un espacio de más de 300 m² dentro del Auditorio, acoge de forma permanente las 161 obras adquiridas por el Ministerio para los Bienes y las Actividades Culturales de los herederos del Maestro Giuseppe Sinopoli.
Las 161 obras en exposición son predominantemente cerámicas que cubren un arco cronológico comprendido entre el siglo XIX y el III antes de Cristo, ejemplares de la producción minoica, micénica, geométrica, corintia, laconia, greco-oriental, ático de figuras negras y rojas, italiota de figuras rojas y producciones cerámicas indígenas de la Daunia (Apulia).
También se exponen: un vaso de mármol de producción cicládica (3200-2700 a.C.), utensilios de bronce etrusco y magno-griego y una serie considerable de terracotas desde la época minoica y micénica hasta la helenística. Se trata de figurillas principalmente votivas que representan divinidades y devotos, pero también animales (bovinos, una paloma). Entre las figurillas destaca también un kouros fragmentario de piedra, arcaico, de producción chipriota.
De calidad excepcional son los ejemplares atribuibles a la producción áticapresente: hay obras de los principales pintores de figuras negras, entre ellos Lydos, el Pintor de Lisípides, exponentes de la escuela de Nikóstenes y de los pintores áticos de figuras rojas, como el Pintor de Syleus y de Eretria.
Los temas incluyen motivos mitológicos, con referencia particular al mundo dionisíaco con Dionisio, sátiros y ménades; aparecen centauros en lucha contra los lapitas, Nike, Zeus, Hera y también Atenea en lucha contra los gigantes (gigantomaquia), pero también presente en escenas de partida de los guerreros/héroes para la batalla o en el ambiente atlético; varias son las representaciones que se refieren a las competencias atléticas (salto, carrera a pie y a caballo, lanzamiento de jabalina) y al mundo heroico (trabajos de Heracles, Ulises huyendo de la cueva de Polifemo).
Al mundo dionisíaco se inspira principalmente también el repertorio figurativo de la producción italiota de figuras rojas, que prefiere escenas de género caracterizadas por la comitiva dionisíaca; otro tema es el de las representaciones de difuntos heroizados: se trata de vasos con destino exclusivamente funerario, subrayado en algunos casos por el hecho de que fueron fabricados expresamente sin fondo, careciendo así de funcionalidad.
Entre los materiales destacan, entre otros, algunas piezas inusuales como un cubo de terracota pintado con lados cóncavos de uso incierto, quizás un juego para niños o una jarrita de pasta con pico, posiblemente identificable con un biberón.
Cada período está representado por piezas de excelencia, no siempre y no solo desde el punto de vista estético, sino como testimonio de importantes fases de transición que determinaron el nacimiento y desarrollo de las diferentes culturas; obras que contienen el saber de la tradición y elementos de lo nuevo.

