El Museo histórico del Arma del Genio ocupa toda la planta baja del edificio, unos 4.400 m² de superficie, y tiene la misión de testimoniar la íntima conexión que siempre ha existido entre la Sociedad civil y el Genio militar en todos los campos de la ingeniería y la arquitectura. Precedido por dos Salas de Honor, donde destacan los objetos relacionados con el teniente del Genio Camillo Benso conde de Cavour y el general Federico Menabrea, científico y Primer Ministro, el Museo está dividido en dos grandes sectores:
el primero se refiere al Genio en todas sus especialidades, el de tiempo de paz, los que se forman en tiempo de guerra y los que se han desarrollado tanto con el tiempo que incluso se han vuelto autónomos como la Aeronáutica Militar, el Cuerpo Automovilístico, el Servicio Químico Militar y las Transmisiones.
El segundo sector está dedicado al Genio Militar en las diversas guerras que se han sucedido desde el Reino de Cerdeña, al Estado italiano, hasta toda la Segunda Guerra Mundial.
El visitante encuentra, a lo largo del recorrido, una amplia documentación que testimonia la importancia de los aspectos técnicos e históricos de los objetos. Así ocurre con la amplia panorámica de puentes reglamentarios y de circunstancia para la rápida superación de interrupciones: puentes flotantes entre los que destaca el 160/14, protagonista de épicas cruces de ríos como el Piave o el Dniéper en Rusia.
Merecen atención los Dirigibilistas y los Aerostáticos que con sus frágiles medios anuncian la Aeronáutica.
Después del salón dedicado a las Colonias, un gran Sacrario dedicado a todos los Caídos, con un Ara donada por todos los Oficiales del Genio. Siguen las salas dedicadas a las campañas de guerra y sus objetos, comenzando por la República Romana de 1848 – 49, para continuar con la Campaña de Crimea, 1855 – 56 y con el Sitio de Gaeta, 1860 – 61, donde destacan las grandes obras defensivas del general Menabrea y los primeros cañones rayados del general Cavalli. Sigue una amplia presentación documental de los medios de transmisión, desde señales de fuego de la época homérica, el uso de palomas mensajeras, los medios ópticos cada vez más perfeccionados y luego desde el telégrafo, hasta la radio y su genial inventor, Guglielmo Marconi, capitán del Genio y sus revolucionarios aparatos.
En la primera planta se ubica el Museo histórico de la Arquitectura Militar que, con abundancia de maquetas y modelos, ilustra la historia de la arquitectura militar italiana y europea, comenzando por los castros prehistóricos y los nuragos sardos, para continuar con las fortificaciones romanas, los castillos medievales, los fuertes de diversas épocas hasta hoy.
La visita culmina en el Salón Julio César, dedicado al “Primer Gran Ingeniero” de la historia.
El área donde se encuentra el museo pertenece al barrio de la Victoria que constituye, junto con Prati, una de las expansiones más unitarias de la Roma moderna, permitiendo así una visión panorámica sobre las arquitecturas de mayor interés ejecutadas en la capital entre 1890 y 1935.

