Paradas que no debes perderte son Suffolk, con la ciudad de Dedham, acariciada por el río Stour, donde sobresale la torre de la iglesia de St.Mary y donde se pueden realizar agradables paseos en barco; Flatford Mill, el antiguo molino propiedad del padre de Constable, donde el National Trust británico organiza visitas guiadas.
Para los amantes del birdwatching también están las cercanas Broads, una zona húmeda formada por estanques, canales, cañaverales y pintorescos molinos de viento (bien conservado el de Cley-next-the-Sea) para explorar en houseboat, canoas o pequeños veleros. Imprescindible hacer una visita a Cambridge y Norwich, donde destacan sus respectivas catedrales, adornadas con pináculos espectaculares; a los bonitos wool villages, los antiguos pueblos de la lana, como Lavenham, donde sobresalen la gran iglesia gótica y deliciosas casas entramadas del siglo XIV; al espléndido castillo normando de Hedingham y al elegante manor de Bliking Hall, al norte de Norfolk.

