La caracterizan penínsulas escarpadas, que se extienden hacia las costas del norte de Irlanda, como la de forma similar a un dedo índice, Kintyre, y la abundancia de fiordos amplios y ramificados, como el Firth of Clyde, que llega a rozar la reserva del Argyll Forest Park. Uno de los centros principales es Oban, una cómoda base de embarque hacia las islas y un pueblo animado, con hoteles victorianos a lo largo de la línea del muelle y agradables locales nocturnos donde, en verano, la música se prolonga hasta tarde. La única nota discordante viene de la McCaig’s Tower, en la colina que domina el poblado, una especie de arena circular que imita al Coliseo y que el turista no espera. Tarbert es, en cambio, el centro focal de Kintyre; desde su animado puerto zarpar los ferris hacia las islas Jura e Islay. Mientras que Mull of Kintyre representa el extremo de la península, vigilado por un gran faro construido en 1788 y renovado por Robert Stevenson, abuelo del escritor Robert Louis.
Guía de Argyll
Condado espectacular del oeste escocés, cuyas costas tormentosas son bañadas por la cálida corriente del Golfo, que en la buena temporada favorece una vegetación por demás inimaginable en estas latitudes.

