Se extiende en la localidad Grotta Traiana, en la pequeña fracción de Villa San Faustino en el municipio de Massa Martana, a poca distancia del antiguo trazado de la vía Flaminia y del Puente Fonnaia.
Es la única catacumba conocida de Umbría y un valioso testimonio de la difusión del Cristianismo que llegó a este territorio ya en el siglo IV d.C. precisamente a través de la Flaminia. La disposición definitiva de la entrada y de la larga galería facilita la visita al sepulcro hipogeo, basado en el sistema de los “loculi”, que refleja el sentido comunitario que animaba a los primeros cristianos.
Señalada en 1691 por los eruditos habitantes de la zona con el nombre de Grutas de Trajano, la catacumba fue redescubierta en 1900 y a principios de los años cuarenta fue objeto de dos campañas de excavación que liberaron de tierra la mayoría de las galerías, luego utilizadas como refugio antiaéreo durante los años del conflicto. Trabajos de acondicionamiento destinados a hacer accesible el hipogeo al público se sucedieron entre 1996 y 1997, durante los cuales surgió una nueva área de frecuentación, relativa a una pequeña basílica funeraria destinada a funciones más estrictamente cultuales.
La catacumba se desarrolla a través de un pasillo rectilíneo de unos 22 m de largo, que penetra en el interior de la colina hasta una profundidad de unos 7 m desde el plano de tierra; de este se desprenden cuatro galerías, dos a cada lado, una de ellas con un trazado semicircular, anchas aproximadamente 1,50 m con cubierta de bóveda baja. A lo largo de las paredes se abren filas superpuestas de loculi de varias medidas, a menudo cerrados con tejas grandes, y que tienen, como objetos acompañantes, simples lucernas de terracota, mientras en el suelo se excavaron algunas formae, también cerradas con tejas, que llevan signos circulares grabados antes de la cocción. La ausencia de inscripciones, generalmente colocadas sobre las losas de cierre de las tumbas que presentaban el nombre del difunto, hace pensar en una pertenencia de la catacumba a un estrato no alfabetizado. Las lucernas y otros materiales recuperados indican una frecuentación del área comprendida entre los siglos IV y V d.C.
El uso de sepultar a los difuntos en ambientes subterráneos ya se remonta a los etruscos, pero con el cristianismo nacieron sepulcros hipogeos mucho más complejos y extensos, para acoger en una ‘única necrópolis’ a toda la comunidad. El término antiguo para designar estos lugares es coemeterium, que deriva del griego y significa “dormitorio”. El término catacumba, que originalmente definía solo el importante complejo de San Sebastián en la vía Apia, fue luego extendido a todos los cementerios cristianos.
Información sobre Catacumba de Villa San Faustino
Vocabolo Schiaccia, 84
06056 Massa Martana (Perugia)
075 889371,347 8487128
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Fuente: MIBACT

