Junto con su gemela la torre de San Pancrazio, constituye la parte aún íntegra de las fortificaciones que los pisanos construyeron alrededor de la ciudad entre finales del siglo XIII y principios del XIV, en previsión de un ataque por parte del rey de Aragón. Como lo atestigua la inscripción incorporada en la torre, la estructura fue edificada en 1307 bajo la dirección de Giovanni Capula, arquitecto probablemente de origen sardo.
De forma cuadrangular, tiene una altura de aproximadamente 30 metros y está realizada con grandes bloques de piedra caliza blanca provenientes de las canteras de Bonaria. El lado orientado hacia Castello está abierto, como era típico en las construcciones pisanas, y muestra los cuatro pisos construidos sobre entresuelos de madera.
Una pequeña escultura que representa un elefante sobresale en una ménsula a 10 metros de altura. Además de desempeñar una función de defensa y vigilancia, la torre servía como puerta de acceso a la ciudad medieval, como lo testimonia la reja aún existente.
Relevante desde el punto de vista histórico y arquitectónico, la torre caracteriza con su perfil elevado la forma urbanística del barrio de Castello y permite disfrutar, desde su cima, del espléndido panorama de la ciudad y sus alrededores.

