El Museo de Mineralogía de la Sapienza Universidad de Roma fue fundado el 13 de noviembre de 1804 por el Papa Pío VII con la bula “Uberes dum menti nostrae” e inaugurado en 1806 en su primera sede prestigiosa: el palacio de la Sapienza, entonces sede universitaria y hoy albergue de los Archivos de Estado.
El primer director fue el padre Carlo Giuseppe Gismondi (1762-1824), mineralogista destacado, como lo demuestra el honor que le hizo von Leonhard al dedicarle una nueva especie mineralógica, la zeolita denominada gismondita. Gismondi se encargó de la adquisición de la colección del mineralogista veronés Camillo Chierici, que constituyó la base de la colección, y elaboró el primer catálogo sistemático y razonado de la colección.
El verdadero “”padre del Museo”” fue el mineralogista Giovanni Strüver (1842-1915), descubridor de la sellaíta y la gastaldita y a quien Ferruccio Zambonini, su ilustre discípulo, dedicó la struverita. Strüver, durante su permanencia en el Museo, logró adquirir otros 10.000 ejemplares, fruto de campañas de recolección en Lacio, en la isla de Elba y en los Alpes Piamonteses, así como de intercambios y adquisiciones cuidadosas.
A su muerte, en las colecciones del Museo estaban presentes 896 especies de las 900 conocidas en ese entonces, además de casi todos los meteoritos italianos. La colección, compuesta actualmente por más de 30.000 ejemplares de minerales (con un total de 2.500 especies), meteoritos y gemas, es sin duda una de las más importantes de Europa. La visita libre es gratuita.

