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Museo de Arte de la Ciudad, Rávena

El Museo de Arte de la ciudad de Rávena se encuentra dentro de la Loggetta Lombardesca, el claustro de la Abadía de Santa María en Porto realizado en los primeros años del siglo XVI y decorado por los maestros que trabajaron bajo la dirección de Tullio Lombardo.

Museo d'arte della città, Ravenna
Redazione FullTravel
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Suprimido en la época napoleónica y sometido a reconversiones de uso, el complejo de los canónigos de Porto fue restaurado a principios de los años setenta, con ocasión del traslado, a ese edificio, de la Academia de Bellas Artes, instituida en 1829 en el monasterio de Classe, y de la Pinacoteca Municipal creada ese año alrededor de un núcleo de obras procedentes de las corporaciones religiosas. Enriquececióse progresivamente con adquisiciones y donaciones; entre los siglos XIX y XX, el patrimonio artístico de la Galería de la Academia fue reorganizado gracias a las intervenciones museográficas de Corrado Ricci. A partir de los años ochenta, el interés por el arte contemporáneo propició la adquisición de nuevas obras.

En 1999 se pusieron a disposición algunos espacios en la planta noble y en la planta baja, anteriormente ocupados por la Academia y el Museo Ornitológico y de Ciencias Naturales: gracias a la recuperación de estos nuevos espacios, en 2002 la Loggetta Lombardesca se convirtió en la sede del “MAR” (Museo de Arte de la ciudad de Rávena). El Museo conserva un núcleo significativo de más de trescientas obras, desde el siglo XIV al XX, que documentan el escenario artístico de Romagna en relación con las influencias y relaciones con Emilia, en particular con Ferrara, el Véneto, la Toscana y Las Marcas.

Tablas y polípticos de pequeño tamaño testimonian la producción de Lorenzo Monaco, del Maestro del Coro de Scrovegni, de Guglielmo Veneziano, de Matteo di Giovanni, de Taddeo di Bartolo y de Antonio Vivarini; siguen el clasicismo en Romagna – Longhi, Rondinelli, Zaganelli, Palmezzano – y los acontecimientos artísticos del territorio (siglos XV-XVI), desde Bartolomeo Montagna a Cima da Conegliano a Paris Bordon hasta Dosso, Bastianino y Bastarolo. Giorgio Vasari (Lamento sobre Cristo depositado, 1548), Jacopo Ligozzi y Camillo Procaccini representan luego, respectivamente, la Maniera y la Contrarreforma. Lienzos del Guercino (S. Romualdo), de los Gennari, de Alessandro Tiarini y de Cecco Bravo ilustran el siglo XVII junto con pinturas de Carlo Cignani, Marcantonio Franceschini y Gian Gioseffo Dal Sole.

El siglo XVIII se apoya en los nombres de Luigi Crespi y Arcangelo Resani, mientras que Andrea y Domenico Barbiani testimonian un taller que en Rávena, desde comienzos del siglo XVII, se prolongó por ciento cincuenta años. Cabe destacar, además, como presencia célebre en el patrimonio artístico de la ciudad, el monumento funerario de Guidarello Guidarelli, atribuido a Tullio Lombardo (1525) y convertido en leyenda por Gabriele d’Annunzio. Giambattista Bassi, Telemaco Signorini, Giuseppe Abbati, Arturo Moradei, Luigi Serra, Ettore Tito representan la pintura del siglo XIX, mientras que Domenico Baccarini, Giuseppe Ugonia y Ercole Drei remiten a la Faenza artística del primer siglo XX.

Cabe destacar las fotodinámicas de Carlo Ludovico Bragaglia, testimonio del Futurismo de Romagna, y un nutrido núcleo de obras desde los años cincuenta, entre las que destacan trabajos de Accardi, Bendini, Boetti, Castellani, Cattelan, Festa, Francese, Guidi, Manzoni, Morlotti, Paladino, Pozzati, Ruggeri, Saetti, Schifano, Vedova, Veronesi. Un dibujo de Klimt recuerda la importancia, para la formación del maestro vienés, de los mosaicos de Rávena. La actividad del mosaico es protagonista del Centro Internacional de Documentación sobre el Mosaico (CIDM).

Instituida en 2003, esta sección nació para promover la investigación, el estudio y la valorización del mosaico, documentado, para el contemporáneo, por Afro, Balthus, Campigli, Capogrossi, Chagall, Corpora, Fioroni, Guttuso, Mathieu, Saetti, Santomaso, Vedova, Ontani y Paladino, entre otros. En 2011, el CIDM presentó al público las seis adquisiciones más recientes: los paneles “Blu oltremare” y “Croce Blu” del artista friulano Lino Linossi; “La Folla” de Luca Barberini; “Lens” de Arianna Gallo, “Fruscio” del japonés Takako Hirai y “Movimento n. 14” del grupo CaCO3. Además, promovió eventos tales como: G.A.E.M. exposición de obras de jóvenes artistas internacionales seleccionados en el concurso GAEM 2011 (Jóvenes artistas y mosaico) para la promoción del mosaico como lenguaje contemporáneo, la instalación “Il mostro della laguna” (2011) y dentro del II Festival del Mosaico la exposición “Frattur-Arte” (2011).

La actividad expositiva del MAR se señala por la especial atención brindada a los padres de la historiografía y la crítica de arte del siglo XX. Las exposiciones “De Renoir a de Staël, Roberto Longhi y el moderno” (2003) y “Turner Monet Pollock. Del Romanticismo al Informal homenaje a Francesco Arcangeli” (2006) trazaron los pasos fundamentales de nuestro tiempo. Junto a estas, se suman las antológicas dedicadas a grandes figuras artísticas del siglo XX, desde Aldo Mondino a Alberto Giacometti, Mimmo Paladino y Felice Casorati, a las que se añade Critica en Arte, una serie de eventos dedicados a artistas jóvenes y a jóvenes curadores.

La iniciativa, de carácter militante, propone arrojar luz sobre las nuevas identidades de la crítica y las expresiones artísticas de las últimas generaciones. En el marco del ciclo se han montado las monográficas de David Casini, Silvia Camporesi, Sara Rossi, Ivan Malerba, Stefania Galegati, Matteo Montani, Francesco Barocco, Dacia Manto, Pietro Ruffo, Marinella Senatore, Chiara Lecca, Alterazione Video y Ettore Favini. Entre otros eventos alojados en el MAR se recuerdan: “El cuidado de la belleza. Museos, historias, paisajes para Corrado Ricci” y “Los enigmas de una pintura. De Nicolò Rondinelli a Baldassarre Carrari” en 2008, “El artista viajero de Gauguin a Klee, de Matisse a Ontani”, “Abstracta” y “Eugenio Carmi. Armonías de lo invisible. La belleza imaginaria (obras 1948-2009)” en 2009, “Los prerrafaelitas y el sueño italiano. De Beato Angelico a Perugino, de Rossetti a Burne-Jones”, “Tonino Guerra poeta, pintor” y la muestra personal de Concetto Pozzati “Tiempo suspendido” en 2010.

De 2011 son, en cambio, “Italia despertó 1945-1953. Arte en Italia en el posguerra, de De Chirico a Guttuso, de Fontana a Burri”; “Abecedario de la historia bajo la alfombra” la exposición de RAM 2011, una selección bienal que permite, desde hace ya diez años, a los jóvenes artistas visuales del territorio crecer y darse a conocer a nivel regional, nacional e internacional, “Pablo Echaurren. Dejar huella (1969-2011)” y “Elogio de la mano. Dibujos de la Academia de Bellas Artes de San Petersburgo”. El Museo acoge también anualmente la ceremonia de entrega de las Veleras de Oro a la carrera y la muestra del “Premio Marina di Rávena” (cfr. ficha), manifestación dedicada a personalidades importantes del mundo del arte, que ha contado a lo largo de los años con la participación de artistas de la talla de Luca Alinari, Gianfranco Baruchello, Davide Benati, Vasco Bendini, Eugenio Carmi, Vittorio D’Augusta, Georges Mathieu, Mario Nanni, Achille Perilli, Tullio Pericoli, Graziano Pompili, Antonio Possenti, Concetto Pozzati, Arnulf Rainer, Germano Sartelli y muchos otros.

Entre diciembre y enero de 2012 en esta sede se expondrán las obras de los 5 jóvenes artistas ganadores de la 55ª edición del Premio. Una intensa actividad didáctica ofrece la oportunidad de acercarse a las realidades del museo y convertirse en protagonistas del proceso creativo. Numerosos son los recorridos temáticos, dirigidos a primaria, secundaria y bachillerato, y diseñados en función de una actividad integrada al recorrido escolar.

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