Un evento de la vida campesina que tiene sus raíces en la Edad Media se repetirá puntualmente, también este año, el 18 de septiembre. El recorrido de las ovejas comienza en los valles pirenaicos de Roncal y Salazar para llegar a destino en las Bardenas Reales.
Alrededor, el escenario es áspero pero fascinante, con contornos borrosos de picos, tierras desoladas, mesetas infinitas que, el 18 de septiembre, se convierten en un súbito bullicio de vida para que pueda desarrollarse el rito de la trashumancia, esperado no solo por la naturaleza misma sino también por los turistas que se reúnen aquí para presenciar este evento.
Los pastores, después de haber llevado a destino los rebaños, se acompañan de los visitantes para comer migas, txistorra y buen vino, especialidades del lugar y de la tradición campesina de la región.

