La cocina holandesa es un fascinante viaje a través de sabores auténticos y tradiciones centenarias. A menudo subestimada en comparación con otras cocinas europeas más famosas, la gastronomía de los Países Bajos en realidad ofrece una variedad sorprendente de platos sabrosos y llenos de historia. Desde sopas contundentes hasta quesos reconocidos mundialmente, pasando por dulces irresistibles y comida callejera original, hay realmente una gran variedad para quienes quieren explorar los sabores típicos de este país.
- Cocina típica holandesa. 30 platos tradicionales
- El stamppot: la comida reconfortante neerlandesa por excelencia
- 1. Stamppot
- 2. Ossenworst
- Dónde comer Stamppot en Ámsterdam
- Sopas y guisos: el calor de la tradición holandesa
- 3. Erwtensoep o snert
- 4. Groentesoep
- 5. Hachee
- 6. Draadjesvlees
- 7. Suddervlees
- Dónde comer sopas y guisos en Ámsterdam
- Los quesos holandeses: una excelencia reconocida en todo el mundo
- 8. Gouda
- 9. Edam
- 10. Maasdam
- 11. Leerdammer
- Dónde comer queso holandés
- Dulces y postres: las delicias de la pastelería holandesa
- 12. Stroopwafel
- 13. Appeltaart
- 14. Poffertjes
- 15. Speculaas
- 16. Kruidnoten
- 17. Bossche bol
- 18. Oliebollen
- Dónde comer los dulces holandeses
- Comida callejera holandesa: sabores auténticos para disfrutar en movimiento
- 19. Haring
- 20. Kibbeling
- 21. Patat
- 22. Bitterballen
- 23. Kaassouflé
- 24. Kroketten
- Dónde comer street food en Holanda
- Bebidas típicas: de la cerveza al genever
- 25. Witbier
- 26. Genever
- 27. Advocaat
- 28. Leche neerlandesa
- 30. Café
- Dónde beber en Países Bajos
- Cocina regional: las especialidades de las diferentes provincias holandesas
En este artículo les guiaremos al descubrimiento de 30 especialidades imperdibles de la cocina holandesa, revelándoles los secretos de platos tradicionales transmitidos de generación en generación y de preparaciones más modernas que están conquistando los paladares de locales y turistas. Les contaremos la historia y las curiosidades detrás de cada platillo, dándoles consejos sobre dónde probarlos durante su viaje por los Países Bajos.
Ya sean aficionados gourmet o simples curiosos, esta guía les ayudará a orientarse entre los sabores auténticos de la cocina holandesa, permitiéndoles vivir una experiencia gastronómica única e inolvidable. Prepárense para un tour del gusto a través de quesos cremosos, sopas humeantes, dulces irresistibles y mucho más. ¡La cocina holandesa les sorprenderá con su variedad y genuinidad!
Cocina típica holandesa. 30 platos tradicionales
La cocina típica holandesa es una cocina fundamentalmente sencilla y basada en productos naturales, enriquecida con algún toque étnico, legado del pasado colonial y de un presente multicultural. Verduras, legumbres, frutas de Limburgo; quesos, carnes bovinas; pescado, como la platija, reina del Mar del Norte o arenque, son la base de la alimentación del pueblo holandés, que suele permitirse un abundante desayuno (leche, café, pan integral, mantequilla, mermelada, etc.); un almuerzo ligero con embutidos y quesos, pan y fruta; una pausa para el té o un café, y una cena bien equilibrada, con una sopa caliente (soep), carne o pescado, y varios acompañamientos de verduras.
Un plato típico, extendido por todo el País, es la sopa de guisantes, seguida de cerca por la de espárragos; de verduras mixtas y la de tomate.
El bistec de res (biefstuk) se disfruta generalmente poco hecho con salsa picante. Muy comunes también son los platos de arroz acompañados de carnes blancas, perfumados y sazonados con especias del Lejano Oriente. Muy amplio es el capítulo de quesos, producidos con la leche de las virtuosas vacas autóctonas, desde el Edammerkaas de pasta amarilla y compacta, con orificios redondos, hasta el Goudsekaas, de forma plana o cilíndrica.
El pescado es tan común, que a menudo se encuentran banquetas ambulantes que venden platija, arenque, pulpos, ostras y mariscos siempre muy frescos. De excelente calidad son también los dulces, comenzando por el chocolate (por ejemplo, las pastillas de Haarlem), galletas y las diversas variedades de pan dulce. En el capítulo de bebidas, pertenecen finalmente el té, el café largo, la cerveza clara, el jenever, una especie de gin al limón o grosella, que se bebe como aperitivo, puro o diluido con agua. Y el advokaat, aguardiente de huevo.
El stamppot: la comida reconfortante neerlandesa por excelencia
Cuando se habla de platos típicos neerlandeses, el stamppot merece sin duda un lugar de honor. Considerado el verdadero plato nacional de los Países Bajos, el stamppot es el emblema de la comida reconfortante local, un plato sencillo pero sustancioso que calienta el corazón y el estómago en los fríos días de invierno. El nombre “stamppot” significa literalmente “plato machacado” y describe perfectamente la preparación de este plato. Se trata de una mezcla de patatas machacadas y verduras, tradicionalmente servido con una salchicha ahumada llamada rookworst.
1. Stamppot
La receta básica del stamppot prevé el uso de patatas hervidas y machacadas, a las que se añaden verduras cocidas como col rizada, zanahorias, cebollas o espinacas. Todo se mezcla enérgicamente hasta obtener una consistencia homogénea pero no demasiado lisa. La salchicha ahumada se sirve entera sobre el stamppot o cortada en rodajas y mezclada con la mezcla.

Lo que hace que el stamppot sea tan especial es su versatilidad. Existen numerosas variantes de este plato, cada una con su propio nombre y características. Entre las más populares encontramos:
- Boerenkoolstamppot: preparado con col rizada, es quizás la versión más tradicional y querida por los neerlandeses.
- Hutspot: una variante a base de zanahorias y cebollas, a menudo servida con carne de res estofada.
- Zuurkoolstamppot: hecho con chucrut, es perfecto para quienes gustan de sabores más intensos.
- Andijviestamppot: utiliza endibia, aportando al plato un ligero toque amargo.
El stamppot es un plato que encapsula toda la sencillez y la autenticidad de la cocina neerlandesa. Sus orígenes se remontan al siglo XVI, cuando las patatas fueron introducidas en los Países Bajos y rápidamente se convirtieron en un alimento básico de la dieta local. Desde entonces, el stamppot ha evolucionado hasta convertirse en la comida reconfortante por excelencia, apreciada por grandes y pequeños. Aunque parezca sencillo, preparar un buen stamppot requiere cierta habilidad. Las patatas deben estar machacadas a la perfección, ni demasiado lisas ni demasiado grumosas, y las verduras deben mantener cierta consistencia sin convertirse en un puré indistinto. La salchicha ahumada debe cocinarse en su punto para liberar todo su sabor.
2. Ossenworst
Se trata de una salchicha cruda ahumada originalmente hecha con carne de buey (hoy más comúnmente de cerdo). El ossenworst es un embutido tradicional neerlandés, típico de la cocina de Ámsterdam y otras regiones de los Países Bajos. Es una salchicha cruda y especiada, elaborada principalmente con carne de res (a menudo carne del hocico o del hombro) y a veces también con grasa de res. La carne se muele finamente y se mezcla con una variedad de especias, incluyendo pimienta negra, nuez moscada, cebolla y otras hierbas aromáticas, según la receta.
El ossenworst se caracteriza por una textura suave y un sabor rico, que puede ser ligeramente ahumado o especiado según las tradiciones locales. Normalmente se sirve cruda, en rodajas finas, y acompañada de pan o como parte de un plato más grande. Este embutido es muy apreciado durante las comidas o como aperitivo en combinación con quesos y otros platos típicos. El ossenworst no es un estofado, como se entiende bien. Sin embargo, hemos decidido incluirlo en esta sección porque está más cerca de los otros platos.

Dónde comer Stamppot en Ámsterdam
Si desean probar un auténtico stamppot durante su viaje a los Países Bajos, les recomendamos buscarlo en los restaurantes tradicionales neerlandeses, llamados “eetcafés“. Allí podrán degustar diversas variantes de este plato, a menudo servidas en porciones abundantes que les calentarán el corazón y el estómago.
En Ámsterdam, el restaurante Moeders (que significa “madres” en neerlandés) es famoso por su stamppot casero, preparado según recetas tradicionales transmitidas de generación en generación. Otra excelente opción es el Haesje Claes, un restaurante histórico en el corazón de la ciudad que ofrece una amplia selección de platos típicos neerlandeses, incluido por supuesto el stamppot.
El stamppot es mucho más que un simple plato: es un símbolo de la cultura culinaria neerlandesa, una comida reconfortante que encierra la calidez y la acogida típicas de este país. Probarlo significa sumergirse en la tradición gastronómica de los Países Bajos, descubriendo sabores auténticos y genuinos que les harán sentirse como en casa.

Sopas y guisos: el calor de la tradición holandesa
La cocina holandesa está llena de sopas y guisos sustanciosos, perfectos para calentarse durante los largos y fríos inviernos del norte de Europa. Estos platos, transmitidos de generación en generación, son verdaderos tesoros de la gastronomía local, capaces de ofrecer consuelo y nutrición con ingredientes sencillos pero sabiamente combinados.
3. Erwtensoep o snert
Entre las sopas más queridas y representativas de la cocina holandesa encontramos la erwtensoep, también conocida como snert. Se trata de una sopa de guisantes secos increíblemente densa, tanto que casi puede considerarse un guiso. ¡Su consistencia es tan espesa que se dice en broma que una cuchara debería mantenerse de pie si se sumerge en la sopa!
La erwtensoep se prepara con guisantes secos, zanahorias, apio, cebolla y carne de cerdo, generalmente costillas o patas. La cocción lenta y prolongada permite que los ingredientes se mezclen perfectamente, creando un sabor rico y envolvente. Tradicionalmente se sirve con rebanadas de pan de centeno y tocino ahumado, convirtiéndose en una comida completa y sustanciosa.

4. Groentesoep
Otra sopa típica es la groentesoep, una sopa de verduras que puede variar en ingredientes según la temporada y las preferencias personales. Por lo general, incluye zanahorias, apio, cebolla, papas y diversos tipos de verduras de hoja verde. A menudo se enriquece con albóndigas de carne o fideos, convirtiéndose en un plato único nutritivo y sabroso.

5. Hachee
En cuanto a los guisos, el más famoso es sin duda el hachee. Este plato de carne guisada tiene orígenes muy antiguos y representa la esencia de la cocina casera holandesa. Preparado con carne de res cortada en cubos, cebollas y una mezcla de especias que incluye clavo de olor y hojas de laurel, el hachee se cocina lentamente hasta obtener una consistencia tierna y un sabor intenso. Generalmente se sirve con patatas hervidas o puré y verduras de temporada.

6. Draadjesvlees
Otro guiso muy apreciado es el draadjesvlees, que literalmente significa “carne en hilos”. El nombre proviene de la textura de la carne que, tras una larga cocción, se deshace fácilmente formando filamentos. Preparado con carne de res, cebollas, vinagre y una serie de especias, el draadjesvlees tiene un sabor agridulce muy particular que lo hace único en su tipo.

7. Suddervlees
No se puede hablar de guisos holandeses sin mencionar el suddervlees, un guiso de carne típico de la región sur del país. Preparado con carne de res, cebollas, vinagre y una variedad de especias, se cocina lentamente hasta obtener una consistencia muy tierna y un sabor rico y complejo.

Estos platos representan el corazón de la cocina tradicional holandesa y son especialmente apreciados durante los meses de invierno. Muchos restaurantes típicos los ofrecen en sus menús, especialmente de octubre a marzo, cuando las temperaturas bajan y aumenta el deseo de comidas calientes y reconfortantes.
Dónde comer sopas y guisos en Ámsterdam
Si se encuentran en Ámsterdam y quieren probar algunas de estas especialidades, les recomendamos visitar el restaurante Moeders, ya mencionado por su stamppot. Allí podrán disfrutar de una excelente erwtensoep y otros platos tradicionales en un ambiente acogedor y familiar. Otra opción es el Café de Prins, un típico “bruin café” (café marrón) en el barrio Jordaan, donde pueden probar una deliciosa groentesoep casera junto con otros platos típicos holandeses.
Las sopas y guisos holandeses son mucho más que simples platos: son verdaderos símbolos de la cultura culinaria del país, capaces de contar historias de tradición, convivialidad y calor familiar. Probarlos significa sumergirse completamente en la esencia de la gastronomía holandesa, descubriendo sabores auténticos y reconfortantes que harán que se sientan como en casa, incluso lejos de ella.

Los quesos holandeses: una excelencia reconocida en todo el mundo
Cuando se piensa en la cocina holandesa, el queso es sin duda uno de los primeros alimentos que viene a la mente. No es casualidad que los Países Bajos sean famosos en todo el mundo por la excelencia de sus quesos, fruto de una tradición quesera secular y de una gran atención a la calidad de las materias primas.
8. Gouda
El rey indiscutible de los quesos holandeses es sin duda el Gouda, que toma el nombre de la ciudad homónima donde se producía y comercializaba originalmente. Contrariamente a lo que se pueda pensar, el verdadero Gouda holandés es muy diferente de las imitaciones que se encuentran en el extranjero. Se trata de un queso de pasta semidura con un sabor rico y complejo, que varía según su maduración.
El Gouda joven tiene un gusto dulce y delicado, mientras que el curado desarrolla notas más intensas y picantes, con una consistencia más quebradiza y la presencia de cristales de sal que brindan un agradable crujido. ¡Una verdadera delicia para el paladar!

9. Edam
El Gouda no es el único queso del que estar orgullosos. El Edam, reconocible por su característica forma esférica cubierta de cera roja, es otro imprescindible de la producción quesera holandesa. Tiene un sabor más delicado que el Gouda y es perfecto para degustar en lonchas o como ingrediente en numerosas recetas.

10. Maasdam
No se puede dejar de mencionar el Maasdam, conocido también como el “queso suizo holandés” por la presencia de grandes agujeros que recuerdan al Emmental. Tiene un sabor dulce y a nuez muy apreciado.

11. Leerdammer
Para los amantes de los sabores más intensos, el Leerdammer es una excelente elección. Este queso de pasta semidura tiene un aroma intenso y ligeramente picante que lo hace perfecto para degustar solo o acompañado de una buena copa de vino tinto.

Finalmente, una mención especial merece el queso de cabra holandés, cada vez más apreciado por su sabor particular y su mayor digestibilidad en comparación con los quesos de vaca. Existe en diversas variedades, desde las más frescas y delicadas hasta las curadas con un sabor más marcado.
Dónde comer queso holandés
La mejor manera de saborear toda la bondad de los quesos holandeses es visitar una de las muchas tiendas especializadas presentes en las principales ciudades. Aquí podrán encontrar una amplia selección de quesos locales, a menudo acompañados de degustaciones gratuitas que les permitirán descubrir nuevos sabores. No se pierdan la experiencia de una cata guiada, donde podrán aprender a reconocer las diferentes maduraciones y maridar los quesos con vinos y mermeladas.
Si se encuentran en Ámsterdam, el Reypenaer Proeflokaal es una parada obligatoria para los amantes del queso. Aquí podrán participar en degustaciones profesionales y comprar algunas de las mejores especialidades queseras holandesas. ¡Una experiencia imperdible para descubrir toda la riqueza y variedad de los quesos de los Países Bajos!
Dulces y postres: las delicias de la pastelería holandesa
La cocina holandesa no es famosa solo por sus platos salados, sino que también cuenta con una rica tradición de dulces y postres que merecen ser descubiertos. Desde tartas hasta tortitas, pasando por galletas y pasteles, la pastelería holandesa ofrece una variedad de sabores y texturas capaces de satisfacer todo tipo de paladares.
12. Stroopwafel
Uno de los dulces más icónicos y queridos de los Países Bajos es sin duda el stroopwafel. Se trata de dos finas obleas crujientes unidas por una capa de sirope de caramelo. La tradición quiere que el stroopwafel se apoye sobre la taza de café o té caliente durante unos minutos, de modo que el calor ablande ligeramente el caramelo interior, creando un delicioso contraste entre el crujiente exterior y la suavidad interior.

13. Appeltaart
Otro dulce típico es el appeltaart, la versión holandesa de la tarta de manzana. A diferencia de la apple pie americana, el appeltaart holandés tiene una textura más parecida a una tartaleta, con una masa quebrada que encierra manzanas cortadas en gajos y aromatizadas con canela y pasas. Suele servirse tibio, acompañado de una generosa porción de nata montada.

14. Poffertjes
Los poffertjes son otro imprescindible de la pastelería holandesa. Son pequeñas tortitas esponjosas, hechas con una masa que lleva harina de alforfón y levadura. Se cocinan en placas especiales con cavidades semiesféricas y se sirven calientes, espolvoreadas con mantequilla derretida y azúcar glas. Los poffertjes son un clásico de la comida callejera holandesa, especialmente apreciados durante las fiestas y los mercados navideños.

15. Speculaas
Para los amantes de las galletas, los speculaas son una verdadera delicia. Estas galletas especiadas, tradicionalmente asociadas a la fiesta de San Nicolás (Sinterklaas), están aromatizadas con una mezcla de especias que incluye canela, nuez moscada, clavo, jengibre y cardamomo. Su forma plana y decorada con motivos en relieve las hace también muy atractivas estéticamente.

16. Kruidnoten
No se puede hablar de dulces holandeses sin mencionar los kruidnoten, pequeñas galletas redondas y crujientes aromatizadas con las mismas especias de los speculaas. Tradicionalmente se asocian con las celebraciones de Sinterklaas, pero hoy en día se encuentran en tiendas durante gran parte del año.

17. Bossche bol
Un postre que está ganando cada vez más popularidad es el bossche bol, originario de la ciudad de Den Bosch. Consiste en una gran bola de pasta choux rellena de nata montada y cubierta con chocolate negro. ¡Un verdadero espectáculo de golosidad!

18. Oliebollen
Finalmente, no podemos olvidar los oliebollen, las tortitas holandesas tradicionalmente consumidas en las fiestas de fin de año. Estos dulces fritos, parecidos a grandes bolas, pueden ser simples o rellenos con pasas y trozos de manzana. Generalmente se espolvorean con azúcar glas y son irresistibles cuando están todavía calientes y crujientes.

La pastelería holandesa, con su variedad de sabores y texturas, ofrece un viaje delicioso a través de la cultura y las tradiciones del país. Ya sean amantes de los dulces especiados, de las tartas de fruta o de las tortitas, seguramente encontrarán algo que satisfaga su paladar. No duden en dejarse tentar por estas delicias durante su viaje a los Países Bajos: ¡son parte integral de la experiencia culinaria holandesa!
Dónde comer los dulces holandeses
Los stroopwafel se pueden encontrar en todas partes en los Países Bajos, desde supermercados hasta puestos callejeros, pero los mejores son los frescos y preparados al momento. Si están en Ámsterdam, no pierdan la oportunidad de probar los del mercado Albert Cuyp (Albert Cuypmarkt), donde podrán ver su preparación en directo. Para degustar el mejor appeltaart de Ámsterdam, hagan una parada en el Winkel 43, un café en el barrio de Jordaan famoso por su tarta de manzana casera. Las filas que se forman fuera del local son testimonio de la calidad de este dulce. Para probar varios de estos dulces en un solo lugar, recomendamos visitar el Foodhallen de Ámsterdam, un mercado cubierto donde encontrarán varios puestos dedicados a los dulces tradicionales holandeses.

Comida callejera holandesa: sabores auténticos para disfrutar en movimiento
La cultura del street food en los Países Bajos está viva y vibrante, ofreciendo una variedad de aperitivos y platos rápidos que reflejan completamente la tradición culinaria local. Desde los puestos callejeros hasta los quioscos en los mercados, pasando por los famosos “FEBO” (expendedores automáticos de comida caliente), las opciones para probar un sabor auténtico de la cocina holandesa sobre la marcha son realmente numerosas.
19. Haring
Uno de los street food más icónicos y queridos es sin duda el haring, el arenque crudo. Este pescado, capturado en el Mar del Norte, se sala ligeramente y se sirve crudo, a menudo acompañado de cebolla picada y pepinillos. La forma tradicional de comerlo es agarrando el arenque por la cola y deslizándolo en la boca, levantando la cabeza hacia atrás. Para los menos aventureros, también se puede encontrar cortado en trozos y servido en un pan suave (broodje haring).
El mejor momento para probar el haring es durante la “Hollandse Nieuwe“, la temporada que comienza en junio cuando los nuevos arenques llegan al mercado.

20. Kibbeling
Otro clásico del street food holandés son los kibbeling, bocados de pescado frito (generalmente merluza) servidos con salsa tártara. Crujientes por fuera y tiernos por dentro, los kibbeling son perfectos para comer mientras se camina y son especialmente apreciados como snack en los fríos días de invierno.

21. Patat
No se puede hablar de la comida callejera holandesa sin mencionar las papas fritas, o “patat” como se les llama localmente. Las papas holandesas son generalmente más gruesas que las de otros países y se sirven en un cono de papel con una variedad de salsas. La más popular es la “frietsaus“, similar a la mayonesa pero más ligera, seguida por la salsa satay (hecha a base de cacahuate) y la salsa de curry. Para una experiencia realmente única, prueben las “patatje oorlog” (literalmente “papas guerra”), una combinación de papas fritas cubiertas con mayonesa, salsa satay y cebolla cruda picada. El nombre proviene del aspecto “caótico” del plato, ¡pero el sabor es sorprendentemente delicioso!

22. Bitterballen
Otro snack muy popular son los bitterballen, pequeñas croquetas fritas rellenas de un ragú de carne. Crujientes por fuera y cremosas por dentro, generalmente se sirven calientes con mostaza para mojar. Son el acompañamiento perfecto para una cerveza holandesa y se encuentran en casi todos los bares y pubs del país.

23. Kaassouflé
Para quienes aman los sabores más intensos, el kaassouflé es una excelente elección. Es un rollito de queso empanizado y frito, crujiente por fuera y fundido por dentro. Es un snack muy querido tanto por locales como por turistas y se encuentra fácilmente en los puestos de comida callejera.

24. Kroketten
Otra especialidad que no te puedes perder es el kroketten, similar a los bitterballen pero de forma alargada. Se puede comer solo o en un pan (broodje kroket) y es especialmente popular como snack rápido durante la pausa del almuerzo.

Dónde comer street food en Holanda
Para vivir una auténtica experiencia de street food holandesa, les recomendamos visitar uno de los muchos mercados al aire libre presentes en las principales ciudades. En Ámsterdam, el mercado Albert Cuyp es un verdadero paraíso para los amantes de la comida callejera, con numerosos puestos que ofrecen una variedad de snacks tradicionales. En Ámsterdam, uno de los mejores lugares para probar este street food es el quiosco Stubbe’s Haring, una verdadera institución desde 1916. Otra opción interesante es el FEBO, una cadena de comida rápida automatizada típicamente holandesa. Aquí pueden comprar snacks calientes como kroketten y bitterballen directamente desde expendedores automáticos en la pared, una experiencia única en su tipo. Durante los mercados navideños y ferias es común ver puestos que preparan poffertjes frescos al momento. Finalmente, no podemos olvidar el stroopwafel, que ya mencionamos en la sección de postres. Esta galleta plana rellena de caramelo es perfecta para disfrutar como snack mientras pasean por las calles de las ciudades holandesas.
El street food holandés es una forma divertida y sabrosa de sumergirse en la cultura culinaria local. Ya sea que busquen una comida rápida o simplemente tengan curiosidad por probar algo nuevo, no duden en probar estas especialidades durante su viaje a los Países Bajos. ¡Cada bocado será un descubrimiento de sabores auténticos y tradiciones culinarias únicas!

Bebidas típicas: de la cerveza al genever
La cultura de las bebidas en los Países Bajos es rica y variada, con una larga tradición que abarca desde cervezas artesanales hasta destilados únicos. Explorar las bebidas típicas neerlandesas es una excelente manera de sumergirse más profundamente en la cultura gastronómica del país y descubrir sabores únicos y sorprendentes. La cerveza ocupa sin duda un lugar de honor entre las bebidas neerlandesas. Los Países Bajos cuentan con una larga tradición cervecera, con marcas famosas en todo el mundo como Heineken y Grolsch. Sin embargo, en los últimos años se ha presenciado un verdadero auge de cervecerías artesanales que están enriqueciendo la oferta con producciones innovadoras y de alta calidad.
25. Witbier
Entre las cervezas típicamente neerlandesas, merece una mención especial la witbier, una cerveza de trigo sin filtrar, ligera y refrescante, a menudo aromatizada con corteza de naranja y cilantro. Otra especialidad es la bok, una cerveza oscura y fuerte tradicionalmente producida en otoño.

26. Genever
Pasando a los destilados, el genever (o jenever) es sin duda el más representativo de la tradición neerlandesa. Considerado el antecesor del gin, el genever es un destilado a base de cereales aromatizado con bayas de enebro y otras hierbas. Existen dos variedades principales: el jonge genever (joven), de sabor más neutro y adecuado para cócteles, y el oude genever (añejado), más complejo y usualmente bebido solo.
La forma tradicional de beber genever es el “kopstootje” (literalmente “golpecito en la cabeza”): un vasito de genever acompañado por una cerveza. El vasito tradicional, llamado “tulip glass” por su forma, se llena hasta el borde, obligando al bebedor a inclinarse sobre la mesa para el primer sorbo sin derramar ni una gota.

27. Advocaat
Otra bebida alcohólica típica es el advocaat, un licor cremoso a base de huevos, azúcar y brandy. Tiene una consistencia densa, similar a una crema, y se consume a menudo como postre o se utiliza en la preparación de dulces.

28. Leche neerlandesa
En cuanto a las bebidas no alcohólicas, no se puede dejar de mencionar la famosa leche neerlandesa. Los Países Bajos son reconocidos por la calidad de sus productos lácteos, y la leche no es una excepción. Muchos neerlandeses la beben regularmente, apreciando su sabor rico y cremoso.

29. Karnemelk
Una bebida no alcohólica típica es el karnemelk, un suero de leche ligeramente ácido obtenido como subproducto de la producción de mantequilla. Aunque su sabor peculiar no guste a todos en el primer sorbo, es muy apreciado por los neerlandeses por sus propiedades refrescantes y digestivas.

30. Café
Finalmente, no podemos olvidar el café, que juega un papel importante en la cultura neerlandesa. Los Países Bajos tienen una larga tradición de importación y tueste de café, y los neerlandeses están entre los mayores consumidores de café del mundo.

Dónde beber en Países Bajos
Si se encuentran en Ámsterdam, no pierdan la oportunidad de visitar algunas de las cervecerías artesanales de la ciudad. Brouwerij ‘t IJ, ubicado en un antiguo molino de viento, ofrece tours guiados y degustaciones de sus cervezas producidas en el lugar. Otra parada interesante es Brouwerij de Prael, una cervecería social en el corazón del barrio rojo que produce cervezas artesanales de alta calidad.
Para una auténtica experiencia de degustación de genever, les recomendamos visitar Wynand Fockink, una destilería y taberna en el centro de Ámsterdam que produce genever y licores desde 1679. Allí podrán probar diferentes variedades de genever y aprender la técnica del “kopstootje“. Para una experiencia cafetera única, recomendamos visitar la Koffie Academie en Ámsterdam, donde podrán probar cafés de alta calidad preparados con diversos métodos de extracción. En las ciudades neerlandesas encontrarán numerosos cafés acogedores donde podrán disfrutar de una excelente taza de café, a menudo acompañada de una galleta o un trozo de pastel.

Explorar las bebidas típicas neerlandesas es un viaje fascinante a través de la historia y cultura del país. Ya sea que sean aficionados a la cerveza, tengan curiosidad por probar el genever o simplemente busquen una buena taza de café, los Países Bajos tienen mucho que ofrecer. ¡No duden en experimentar y dejarse sorprender por la variedad y calidad de las bebidas locales durante su viaje!
Cocina regional: las especialidades de las diferentes provincias holandesas
A pesar del tamaño relativamente reducido de los Países Bajos, cada región del país cuenta con sus propias especialidades culinarias, fruto de tradiciones locales, influencias históricas y productos del territorio. Explorar la cocina regional holandesa es una forma fascinante de descubrir la diversidad gastronómica del país y apreciar cómo incluso pequeñas distancias geográficas pueden dar lugar a diferencias significativas en los sabores y en las preparaciones. Comencemos nuestro viaje en la provincia de Holanda Septentrional, donde se encuentra Ámsterdam. Aquí, entre los platos típicos de la capital que ya hemos mencionado, vale la pena probar el ossenworst. Otro plato típico es el zuurkoolstamppot, una variante del stamppot preparada con chucrut.
Moviéndonos a la provincia de Holanda Meridional, no podemos dejar de mencionar el famoso queso Gouda, producido en la ciudad homónima. Aquí también es popular el leidse kaas, un queso de pasta dura aromatizado con semillas de comino. Un plato típico de la región es el hutspot, un guiso de carne con zanahorias y cebollas. La provincia de Utrecht es famosa por sus dulces, en particular por el Domtorentje, un bombón con forma de torre inspirado en el campanario de la Catedral de Utrecht. Otro dulce típico es la Utrechtse Sprits, una galleta de mantequilla crujiente. En la provincia de Zelanda, situada en la costa suroeste, la cocina está fuertemente influenciada por el mar.

