La zona montañosa del Molise muestra en su mayoría un carácter arcilloso y a menudo está salpicada de calanchi, formados precisamente por la erosión del agua en un suelo rico en arcilla. La región está llena de alturas, como los Monti della Meta, las montañas del Apennino Sannita, los Monti del Matese, los Monti dei Frentani. Por lo general, las zonas colinares, al no ser muy extensas, se encuentran al pie de las masas montañosas.
El Molise presenta paisajes que hablan de una naturaleza aún bien conservada, en ocasiones intacta, cuya vocación turística se expresa bien en los aproximadamente 38 kilómetros de costa que bordean el Mar Adriático y en las áreas interiores dedicadas al entorno rural, a los tratturi en clave moderna y al turismo de agroturismos. Dividido en las provincias de Campobasso y Isernia, Molise es ciertamente conocido por sus ciudades, entre ellas, la de Termoli, destino costero famoso desde donde se puede embarcar hacia las Islas Tremiti, y Agnone, reconocida mundialmente por ser sede de la Fundición Pontificia Marinelli, considerada la empresa productora de campanas más antigua.
También merecen una mención especial Venafro, Larino y luego Staffoli, un pequeño pueblo donde se recrea un poco de la imaginería del Oeste Americano, con el salón, alojamientos con estilo, espacio para rodeo y fiestas al estilo country. Una vacación en Molise sin duda ofrecerá la calidad de la cocina local, ya que es muy variada y refleja el territorio: de origen campesino en el interior, con vocación marinera en las costas arenosas.

