Se cuenta que durante el asedio por parte de los griegos, el joven Romoaldo, en grandes dificultades, pidió a su sirviente que llegara hasta su padre en Pavía, donde estaba involucrado en “acciones de guerra”, para pedir refuerzos. El soldado logró encontrar al Duque y regresó a Benevento para anunciarle a su Príncipe la inminente llegada del auxilio. Sin embargo, antes de llegar a su destino, fue capturado por los hombres de Constante II y, a cambio de su libertad, aceptó mentir a su Príncipe. Pero al presentarse ante su Señor, el caballero Gesualdo confesó abiertamente que el Duque padre ya había dado la orden a sus soldados de ir hacia Benevento. Constante II, obligado a levantar el asedio de la ciudad, no perdonó al caballero Gesualdo y ordenó capturarlo y decapitarlo.
Gesualdo demostró en varias ocasiones su fidelidad a los Duques, lo que le valió cargos de confianza, entre ellos la construcción de una gran fortaleza para defender las extensas posesiones de los Señores. Se eligió un punto muy estratégico: la orilla norte del río Fredane, en cuyo valle pasaba uno de los principales caminos hacia Benevento, sobre una colina a 650 metros de altura, desde donde se dominaba gran parte del Gastaldato di Quintodecimo. Allí se construyó un castillo y, con el tiempo, surgieron muchas casas alrededor, formando un auténtico poblado. El duque Grimoaldo decidió conceder esa parte del ducado en feudo a su leal caballero y a sus descendientes, y de ellos el lugar tomó el nombre que conserva hoy. Gesualdo también se convirtió en señoría de pueblos cercanos como Frigento Mirabella Eclano y San Mango. En el siglo XII, la fortaleza se convirtió en un auténtico castillo, que hospedó también a los benedictinos de Montecassino, quienes acudieron a Lagopesole para encontrarse con el papa Inocencio II. Extinguida la familia lombarda de los Gesualdo, en 1078 comenzó la dinastía normanda. Las primeras referencias oficiales del poblado datan de la época en que el feudo pertenecía a Guillermo de Altavilla, señor de Lucera y sobrino de Roberto Guiscardo; nacido de una relación entre Ruggiero Borsa, duque de Apulia, y María, una mujer de Salerno, tuvo además de Gesualdo otros dominios en la región de Irpinia, y recibió de rey Rogelio el título de barón.

