¿Te gustaría despertar con el canto de los pájaros y los monos aulladores en un ecolodge en medio de la selva tropical? Si es así, al planear tus próximas vacaciones, piensa en Costa Rica. Esta joya de América Latina es uno de los destinos más sostenibles del mundo, es accesible y fácil de recorrer, y disfruta de un clima tropical agradable durante todo el año.
Recorrer Costa Rica en coche de alquiler es una experiencia cómoda y segura. Costa Rica es perfecto para explorarlo a tu aire, ya que sus 51.000 km² te permiten combinar los mejores puntos de interés en poco tiempo y por tu cuenta.
En el camino conocerás una cultura vibrante: una fusión de herencia indígena, influencias coloniales españolas y aportes jamaicanos, chinos y de otros inmigrantes. Los costarricenses son sumamente amables y relajados; su lema, Pura Vida, significa “vida pura” y es toda una filosofía para disfrutar el momento.

Con temperaturas agradables todo el año y una naturaleza exuberante, Costa Rica es el lugar ideal para vivir aventuras al aire libre.
En el bosque nuboso de Monteverde, camina por puentes colgantes de hasta 35 metros y descubre un mundo nuevo bajo las copas de árboles gigantes. También puedes lanzarte en tirolina, pasear en bicicleta de montaña o kayak. Si quieres algo diferente, prueba el tubbing y deslízate por el cañón del río Perdido en un gran flotador.
Cerca del volcán Arenal encontrarás rutas de senderismo por la jungla y antiguos flujos de lava solidificados. Sorpréndete con los géiseres y relájate en las aguas termales naturales alimentadas por la energía geotérmica.
El Parque Nacional Manuel Antonio, el más pequeño del país, está junto al mar. Aquí puedes bucear, hacer snorkel, kayak, bicicleta de montaña, pesca y también caminar por senderos donde es fácil ver tucanes, guacamayos, monos capuchinos y coatíes.
Para los surfistas, las olas ticas son un paraíso. Playa Tamarindo (conocida como “Tamagringo”) ofrece olas perfectas, mientras que Pavones presume una de las izquierdas más largas del mundo.

Por su ubicación entre América del Norte y del Sur, la variedad de microclimas y paisajes, Costa Rica presume una extraordinaria diversidad de flora y fauna.
Tortuguero
El Parque Nacional Tortuguero (el pueblo de las tortugas) se sitúa al noreste del país, en la costa caribeña, solo accesible en lancha o avioneta. Su riqueza biológica se debe a que alberga once hábitats diferentes: selvas, humedales, bosques de palma rafia y lagunas de agua dulce. Verás nutrias, caimanes, perezosos, monos araña, aulladores y capuchinos, además de aves como oropéndolas, tucanes y diversas acuáticas. Los canales también son refugio para manatíes, a menudo avistados.
El parque protege las principales zonas de anidación de tortugas marinas en peligro. En Tortuguero anidan tortugas baula, verde y carey. Las hembras excavan nidos y depositan hasta un centenar de huevos antes de volver al mar. Las visitas nocturnas a las playas solo se pueden hacer con guía autorizado.
Monteverde
La Reserva del Bosque Nuboso de Monteverde se encuentra en la Cordillera de Tilarán, a 1.400 metros de altitud. El bosque nuboso, caracterizado por sus frecuentes nieblas, destaca por su biodiversidad: 130 especies de mamíferos, 500 de aves, 120 anfibios y reptiles y más de 3.000 plantas. Sobresalen helechos, bromelias, musgos y orquídeas cubriendo ramas y troncos, creando un ambiente mágico. Dentro está la Reserva Biológica Bosque Nuboso Monteverde, con la mayor variedad de orquídeas del mundo y durante la migración, el famoso quetzal.
Osa y Corcovado
La península de Osa, al suroeste del país frente al Pacífico, alberga la mitad de la biodiversidad nacional. En su parte norte está Bahía Drake, hasta hace poco solo accesible por mar, lo que ha permitido conservar uno de los pocos tramos de selva tropical primaria de la costa. Aquí disfrutarás de un magnífico litoral de calas y formaciones rocosas.
Gran parte de la península forma parte del Parque Nacional Corcovado (425 millas cuadradas), apodado “el Amazonas de Costa Rica”, que es posiblemente el parque más bello y diverso del país.

La oferta de alojamiento destaca por ser especial y alineada con la filosofía del país: ¡sostenibilidad! Es difícil equivocarse en Costa Rica, pero aquí tienes algunas opciones destacadas. En el sur, en la península de Osa, el Lapa Rios Ecolodge ofrece experiencias únicas en la selva, desde rutas medicinales hasta excursiones con estrellas de mar.
El Silencio Lodge & Spa es otra joya a solo hora y media de San José, escondido entre montañas y bosques lluviosos. ‘Silencio’ lo dice todo: paz y tranquilidad, solo interrumpidas por los sonidos de la naturaleza. Disfruta de cabalgatas, actividades culturales, senderismo, yoga y tratamientos de bienestar.
Si quieres dormir a los pies del volcán Arenal, el Nayara Tented Camp es tu opción: estancia inolvidable y guías expertos que ofrecen rafting, rutas al volcán y senderos por puentes colgantes en la jungla.

Costa Rica—la “Costa Rica”—cuenta con 1.300 kilómetros de litoral salpicados de playas de arena que se funden con la jungla.
Costa Caribe
En la costa Caribe, al sur de Tortuguero, sobresalen playas rodeadas de selva como Playa Cocles, cerca de Puerto Viejo. Aquí, domina un ambiente relajado, playas vírgenes, naturaleza exótica, y aguas perfectas para esnórquel y buceo entre arrecifes. El Parque Nacional Cahuita también merece una visita.
Costa Pacífica
En la Península de Nicoya, en el Pacífico, encontrarás muchas playas, la mayoría desconocidas y accesibles solo en 4×4. En el norte, Tamarindo forma parte del Parque Nacional Marino Las Baulas, creado para proteger a las tortugas baula que anidan en sus playas. Al sur, destacan Playa Coyote, Carrillo, Playa Montezuma y Manzanillo, perfectas para tomar fotos y relajarse.
Al sur de Nicoya se encuentra el Parque Nacional Manuel Antonio, que incluye selva y cuatro playas: las medias lunas de Manuel Antonio y Espadilla Sur, y Teldoro y Playita. Puedes pasar el día practicando deportes acuáticos o simplemente descansando en la arena, en busca de delfines y ballenas.
Un lugar imprescindible es Playa Cativo, muy apartada, refugio en la península de Osa y accesible solo en lancha desde Golfito. Aquí, entre agosto y septiembre, puede verse ballenas jorobadas, delfines y tiburones ballena.

Artículo procedente de A Luxury Travel Blog

