Aunque es un país pequeño en el corazón de América Central, Costa Rica sorprende por su exuberante naturaleza y alberga nada menos que el 5% de la biodiversidad mundial. Este impresionante patrimonio, formado por más de 6 millones de especies, se puede explorar a través del Atlas de la Biodiversidad (CRBio), un portal online que ofrece información taxonómica y localización de especies en mapas.
Ya sea en un viaje fly & drive o en tour guiado, Costa Rica es perfecta para disfrutar de unas vacaciones de Navidad y Año Nuevo inolvidables. Su naturaleza intacta enmarca muchísimas actividades deportivas y momentos de relax en aguas termales volcánicas: la combinación ideal para descubrir todas las facetas de uno de los países más felices del mundo.
La mejor manera de descubrir este paraíso natural es visitar alguno de sus 26 parques nacionales y 161 áreas protegidas, que en conjunto abarcan el 25,58% del territorio del país. Destaca el Parque Nacional Tortuguero, conocido como la “Pequeña Amazonia” por su vegetación exuberante y su red de canales. Ubicado en la costa caribeña, a 80 km al norte de Limón, es el principal sitio de anidación de la tortuga verde en el Caribe Occidental y hábitat de más de 300 especies de aves, monos, cocodrilos, serpientes, jaguares y otros animales. También merece una visita el Parque Nacional Arenal, dominado por el volcán activo Arenal y situado a 130 km al norte de San José, un destino imprescindible para observadores de aves, igual que la extraordinaria Reserva Biológica de Monteverde, donde si hay suerte se puede avistar el mítico quetzal, el ave sagrada de los mayas.
Costa Rica es igualmente perfecta para probar deportes como el kitesurf. Entre los mejores lugares están la Bahía de Salinas, al norte de Guanacaste, ideal tanto para principiantes como para expertos, y la Península de Nicoya, una de las cinco Zonas Azules del mundo conocidas por su longevidad, con espectaculares playas a lo largo del Pacífico.
Ubicada entre Nicaragua y Panamá, Costa Rica ofrece una diversidad de fauna, paisajes y ambientes poco común, haciendo del viaje a este rincón de Centroamérica una experiencia única. El país presume de albergar casi el 5% de la biodiversidad mundial conocida y es referente mundial en sostenibilidad, con infraestructura turística desarrollada y un abanico de alojamientos y actividades.

Si las vacaciones son para relajarse, nada mejor que disfrutar de las aguas termales volcánicas: auténticas piscinas naturales de agua caliente. En la zona del Parque del volcán Arenal, en La Fortuna, se hallan las tranquilas y románticas aguas termales de Tabacon Resort o EcoTermales, una joya escondida en la selva accesible con entrada de día.

