Un destino ya consolidado para este tipo de actividad es sin duda la Isla de Sylt que, por sus características, es ideal para hacer acrobacias con la tabla de surf, incluso solo con la tabla.
Aquí los amantes de estos deportes se sienten realmente como en casa, tanto que esta isla – en la frontera con Dinamarca – hace años que fue incluida en el circuito mundial de los campeonatos de windsurf.
Para quienes prefieren el kitesurf, el destino preferido es St. Peter Ording, cerca de Hamburgo. La playa, una de las más grandes y espaciosas de Europa, se convierte en el punto de encuentro de la numerosa comunidad de freestylers que llegan desde todos los rincones del Viejo Continente.

