Ubicada entre las provincias de Free State y North West, tierras de colonización bóer, definidas por praderas que se extienden hasta donde alcanza la vista, ideales principalmente para la ganadería y campos de maíz, Rustenburg tiene un sol que brilla implacable casi todo el año y pueblos donde el tiempo parece haberse detenido.
La historia de Rustenburg está muy ligada a la figura de Paul Kruger, quien para los bóers siempre ha sido el “padre de la patria”.
1 Qué ver en Rustenburg
Para visitar en Rustenburg, la imponente iglesia reformada holandesa, catalogada como monumento nacional y testimonio de la historia de los colonos bóers, también llamados voortrekker.
2 Estancia Kruger
A unos veinte kilómetros hacia el noroeste se encuentra el lugar llamado Boekenhoutfontein, con la original Estancia Kruger, parcialmente convertida en museo, con cuatro edificios abiertos al público, entre ellos la cabaña más antigua del Transvaal, fechada en 1841, y las dos minas de platino más grandes del mundo. En 2010 fue sede del campeonato de fútbol FIFA.

