Visitar Mantua en un día
Recorrer Mantua en un solo día no es tarea sencilla, ya que la ciudad alberga numerosos puntos de interés. Sin embargo, aquí te contamos cómo aprovechar el tiempo y qué lugares no debes perderte moviéndote entre sus principales atracciones.
De Piazza Sordello al Palazzo Guerrieri
El núcleo más antiguo de Mantua es, sin duda, la zona que rodea la Piazza Sordello. Allí se encuentra el Duomo, con una fachada del siglo XVIII diseñada por Nicolò Banchiera en un auténtico estilo manierista barroco romano. El campanario, en cambio, tiene una estructura románica acorde con el origen medieval de la iglesia, que fue reconstruida en el siglo XVI. En esta misma plaza se levanta el Palazzo Ducale, compuesto por varios edificios: la Magna Domus, el Palazzo del Capitano, el Palazzo Castiglioni y el Palazzo Guerrieri. Aquí se halla la Torre della Gabbia, la torre más alta de Mantua, llamada así desde que Guglielmo Gonzaga mandó construir en 1576 una gran jaula de hierro que servía como cárcel al aire libre para delincuentes.

Del Castillo de San Giorgio a la Iglesia de Sant’Andrea
El Castillo de San Giorgio es un magnífico ejemplo del esplendor de Mantua durante la época de los Gonzaga. Fue construido en el siglo XIV por Francesco Gonzaga como fortaleza de planta cuadrada con cuatro torres y rodeado por un foso.
Siguiendo por Via Cairoli se llega a la Piazza Virginiana, dedicada a Virgilio, recordado en muchos rincones de la ciudad. Una de las plazas más bonitas de Mantua es la Piazza delle Erbe, que debe su nombre al tradicional mercado de frutas y verduras que allí se instala.
En esta plaza se encuentra la Iglesia de Sant’Andrea, un gran ejemplo de arquitectura renacentista. Fue diseñada por Leon Battista Alberti en 1472, aunque no se terminó hasta 1697-1699. La iglesia posee una sola nave y tres capillas laterales, con frescos de la escuela de Mantegna y de Correggio, además de albergar la tumba de Mantegna.

De Piazza delle Erbe al Palazzo Te de Mantua
No puede faltar una visita a la Piazza delle Erbe, donde sobresalen el Palazzo del Podestà, el palacio de la Ragione, la Torre dell’Orologio y la Rotonda di San Lorenzo, la iglesia más antigua de la ciudad.
El Palazzo del Podestà fue la antigua sede municipal, en cuya fachada destaca una hornacina con una estatua de Virgilio del siglo XII.
Mantua guarda también otros sitios de gran interés. Entre ellos destaca el Palazzo Te, un lugar que por sí solo vale la visita. Se construyó entre 1525 y 1535 y es un verdadero emblema de la arquitectura de la época. Sus salones, pintados por Giulio Romano y sus discípulos, fascinan por su belleza y riqueza, constituyendo un atractivo imprescindible.

Dónde dormir en Mantua
Para apreciar Mantua como merece, lo ideal es quedarse al menos una noche. Hay muchos hoteles para elegir. En el centro histórico, muy cerca del área peatonal, el Hotel Broletto es una opción que une comodidad y calidad en la acogida. Ofrece habitaciones clásicas, Junior Suite y Family Room, siendo un alojamiento elegante y confortable, muy recomendable.


