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Parque y Tumba de Virgilio, Nápoles

Justo detrás de la iglesia de Santa Maria di Piedigrotta, cerca de la estación de tren de Mergellina, hay un pequeño parque que abarca parte de la vertiente oriental del promontorio de Posillipo, nombre griego Pausilypon (“fin del dolor”) de la magnífica villa romana que estuvo en la colina, evocando la paz y tranquilidad que ofrecía el lugar.

Parco e Tomba di Virgilio a Napoli
Redazione FullTravel
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La zona ajardinada del Parque y Tumba de Virgilio alberga monumentos fundamentales para la historia de Nápoles. El nombre proviene de la atribución tradicional de la tumba romana aquí presente al poeta Publio Virgilio Marón (Andes, 70 a.C. – Brindisi, 19 a.C.). Esta interpretación se reafirmó oficialmente en 1930, con la inauguración del parque tras una importante restauración que le dio el aspecto actual, con numerosos rincones paisajísticos de gran interés.

En la entrada, tras recorrer el sendero que sube en varias rampas por la ladera, llama la atención una imponente edícula. Esta fue mandada erigir en 1668 por el virrey Pedro de Aragón e incluye dos inscripciones que mencionan la tumba virgiliana. Cerca de allí, en una gran hornacina, se encuentra un busto de Virgilio sobre una columna, obsequio de los estudiantes de la Academia de Ohio en 1931. Al final de la segunda rampa, en una pequeña explanada a la derecha, se encuentra el área dedicada a la tumba de Giacomo Leopardi (Recanati, 1798 – Nápoles, 1838), un monumento que desde 1939 acoge los restos del poeta trasladados desde la antigua iglesia de San Vitale de Fuorigrotta, hoy desaparecida. Las lápidas originales están empotradas en la pared de toba al fondo.

Continuando la subida, se llega a la plaza situada ante la entrada oriental de la Crypta Neapolitana, una de las galerías más antiguas del mundo, excavada en época augustea para facilitar la conexión entre Nápoles y los Campos Flégreos.

La posición de relieve del mausoleo funerario, que domina la entrada en el lado napolitano de la Crypta, evidencia la relevancia del personaje sepultado y encaja perfectamente con la larga tradición napolitana que asocia a Virgilio con la ciudad y especialmente con esta gruta. Ya en la antigüedad, un siglo después de la muerte del poeta, el lugar se convirtió en destino sagrado para sus admiradores e inspiró a viajeros y literatos como Estacio, Plinio el Joven o Silio Itálico, quien celebró el aniversario del nacimiento de Virgilio aquí cada 15 de octubre.

Sin apenas interrupción en los siglos siguientes, literatos, cronistas y viajeros, tanto italianos como extranjeros —entre ellos Petrarca, Boccaccio y Cino da Pistoia— siguieron relatando sobre la tumba. Desde el siglo XII, junto a los testimonios literarios, surgieron leyendas quizás heredadas de la tradición oral local. No obstante, sigue habiendo debate sobre la autenticidad del sepulcro, debido en parte a lo dicho por Elio Donato (siglo IV d.C.), biógrafo de Virgilio, quien situó la tumba en el segundo milla de la vía Puteolana, ubicándola para algunos en zonas diferentes (Villa Comunale, Piazza Amedeo, laderas del Vesubio, etc.).

La tradición popular, bien resumida en la ‘Crónica de Parténope’ (siglo XIV), no deja dudas: aquí yació Virgilio, convertido en divino protector de Nápoles y mágico creador de la Crypta, cuyos restos, en tiempos de la conquista normanda, fueron trasladados y ocultados en un lugar secreto del Castel dell’Ovo para evitar que fueran arrebatados a la ciudad y así perder su valor protector.

El mausoleo funerario, construido en opus reticulatum al inicio de la época imperial, es de tipo columbario con un tambor cilíndrico sobre una base cuadrada, donde se encuentra la celda funeraria cuadrada con bóveda de cañón, iluminada por ventanitas y con diez hornacinas para urnas cinerarias.

Conocida también como la “Cueva vieja de Pozzuoli”, esta galería fue realizada en la época de Augusto por el liberto Lucius Cocceius Aucto, arquitecto de Agripa y almirante de Octavio. Según Estrabón (V, 4, 6), fue también responsable del Portus Iulius, la “Gruta de Cocceio” y la cripta romana de Cumas. Mencionada en la Tabula Peutingeriana y por diversos autores antiguos, está completamente excavada en toba: 705 metros de longitud, 4,5 m de ancho y unos 5 m de alto, con dos pozos oblicuos para ventilación e iluminación.

La escasa visibilidad en el interior llevó, ya en época española, a instalar faroles colgados de cuerdas entre postes; en 1806, José Bonaparte añadió dos hileras de luces, y a mediados del siglo XIX se usaron lámparas de gas, una de las cuales —de finales del siglo— fue hallada en restauraciones recientes.

Parque y Tumba de Virgilio en Nápoles

Las sucesivas ampliaciones y rebajes de la carretera, así como las pavimentaciones realizadas por Alfonso de Aragón en 1455, por don Pedro de Toledo en 1548, por Carlos de Borbón en 1748 y por el Ayuntamiento de Nápoles en 1893, han hecho que la gruta pierda gran parte de su aspecto original. A cada lado de la entrada todavía son visibles dos hornacinas decoradas al fresco: la de la izquierda con una Virgen con el Niño del siglo XIV, y la de la derecha con un rostro del Omnipotente de datación incierta. Petrarca, en su ‘Itinerarium Syriacum’, menciona una pequeña capilla, Santa María dell’Idria, construida por un ermitaño cerca de la entrada.

Durante la restauración aragonesa o bajo el virreinato español, se halló un bajorrelieve en mármol blanco representando a Mitra (finales del siglo III-principios del IV d.C.), ahora conservado en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. Testimonios del dios oriental Mitra se conocen en Campania desde el siglo II d.C., en contraste con la expansión del cristianismo.

La presencia del relieve sugiere que la Crypta pudo haber sido un lugar de culto mitraico: el mitreo suele identificarse con una caverna cósmica (spelaeum), donde, según la iconografía antigua, aparece el sacrificio del toro. Es probable que estos cultos mistéricos hayan influido fuertemente en la superstición popular, que siempre ha asociado la cueva con lo misterioso y mágico, tanto que cruzarla indemne se consideraba un auténtico milagro.

Información sobre el Parque y Tumba de Virgilio

Salita della grotta, 20 80121 Nápoles (Nápoles)
Tel. 081.669390

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