El Parque Kruger es una joya naturalística que se extiende por más de 20.000 km² (aproximadamente igual que Véneto o Lombardía), caracterizado por sabanas, cursos de agua perennes, colinas bajas, matorrales hasta donde alcanza la vista (acacias, marula, mopane, sauces silvestres, baobabs), donde vive una cantidad impresionante de especies animales, en continua expansión. Representa la joya no solo de los parques sudafricanos sino también del resto del continente.
Naturalistas y guardabosques han censado en los últimos años alrededor de 147 especies de mamíferos (incluidos los que los sudafricanos llaman Big Five: león, leopardo, elefante, rinoceronte y búfalo); 500 especies de aves y 114 de reptiles. Y no debe olvidarse que el Kruger está conectado a una serie de áreas naturales menores, que elevan a 35.000 km² la extensión total de superficie protegida.
El Parque Nacional Kruger se caracteriza por un clima subtropical, con veranos calurosos y húmedos, con temperaturas superiores a los 40 grados centígrados, y las lluvias se concentran durante el período estival. A pesar de su extensión, el Parque Nacional de Sudáfrica se visita con gran facilidad, gracias a una red de más de 2200 km de carreteras asfaltadas y pistas de tierra, bien mantenidas y señalizadas.
Ciertamente, es difícil, durante un safari en Sudáfrica, tener tanta suerte de poder admirar durante un único safari todas esas especies animales que uno quisiera, empezando por los Big Five, pero con un poco de paciencia y, sobre todo, con visitas repetidas, es posible llevarse a casa un buen álbum de fotos, imágenes y recuerdos emocionantes.

