Antigua y renombrada es, por ejemplo, el arte del trenzado del mimbre de castaño o sauce, para dar vida a bellísimas cestas de todas las formas y tamaños. Rica e interesante es también la tradición orfebre, especialmente en lo que respecta a joyas y collares de filigrana, que reciben una fuerte influencia bizantina. O la de la carpintería, con preciosas piezas creadas por manos de hábiles artesanos.
Pero la joya de las producciones de la Sila son las alfombras y las prendas textiles, que tienen raíces en varios pueblos, entre los cuales destaca San Giovanni in Fiore, donde aún hoy las mujeres, utilizando antiguos y fascinantes telares manuales, elaboran prendas maravillosas y de gran calidad.
Entre estas, los llamados ozaturi, las acolchados pesados para la temporada fría, pero también alfombras e increíbles tapices. Cada año, en julio, a la sombra de la magnífica Abadía Forense, el antiguo pueblo acoge la Muestra de Telas Típicas, que permite a los visitantes conocer un arte cultivado en pequeños talleres o incluso en el ámbito doméstico, y que, además de tejidos y alfombras, da vida también a elaborados bordados, como los turnisti, con los que se decoran los tejidos de lino.

