Preferida por Cosimo I, fue objeto de cuidados especiales y su jardín, diseñado en 1538, un año después de la ascensión al poder del joven duque, fue concebido para celebrar el poder del príncipe a través de la simbología de sus estatuas, fuentes y grutas.
Actualmente la villa no está abierta al público, pero es visitable el espléndido jardín rico en cítricos y plantas raras y decorado con esculturas antiguas y renacentistas. De extraordinario encanto es la Gruta de los Animales, antaño animada por juegos de agua.

