Además de la ropa, las joyas de ámbar, las imprescindibles galletas y dulces de las fiestas, destacan los muebles, las decoraciones y el diseño de interiores.
En este ámbito, los daneses, como prácticamente todos los nórdicos, son insuperables. Una experiencia que no te puedes perder es un paseo por las tiendas en época de Adviento, cuando los escaparates, galerías y talleres están decorados de manera fantástica y ofrecen piezas de tendencia o tradicionales para el árbol o la mesa navideña.
También es imprescindible una parada en el edificio del siglo XVII de la histórica marca Royal Copenhagen (en el sótano hay un outlet con buenos precios), en el corazón de la Stroget, para dejarse cautivar por etéreas porcelanas y muebles prestigiosos. Pero las oportunidades no faltan en otras ciudades.
En Arhus, vale la pena rastrear las tiendas de la isla peatonal Stroget y el Barrio Latino; los grandes almacenes Magasin y Salling, con sus talleres artesanales; la Bruu’s Gallery con 90 tiendas y el bazar Vest, uno de los más grandes de la Escandinavia.

