Quien opta por el hotel, encuentra, dispersas por todo el territorio nacional, aproximadamente 900 estructuras de todo tipo: hoteles lujosos, de diseño, para familias, relais y posadas que rezuman historia y tradición.
Otra propuesta interesante proviene de los castillos y de magníficas residencias históricas, que han abierto sus puertas a la hospitalidad, ofreciendo ambientes reales, habitaciones con camas con dosel y un servicio de primera.
Quienes desean alojarse en las localidades costeras, a menudo encuentran antiguos hoteles tradicionales, que combinan el encanto de antaño con comodidades modernas; o pueblos vacacionales y casas de vacaciones, muy indicados para grupos, familias y para quienes disfrutan de unas vacaciones en libertad.
Excelente también la red de campings, con más de 500 estructuras que cuentan con una amplia gama de servicios y con iniciativas dedicadas especialmente a las familias y a los más pequeños.

Los hostales, tanto en ciudades como en centros menores, ofrecen estructuras eficientes, limpias y muy cómodas en relación calidad-precio: en Copenhague incluso hay algunos con estrellas, amueblados con piezas de diseño moderno. Por último, también está desarrollada la red de bed & breakfast en casas particulares y alojamientos en granjas, donde se comparten las comidas con los dueños y, si se desea, también agradables momentos de la vida campesina.

