Una idea original para profundizar y difundir la “cultura del picante”: el uso del pimiento picante en la cocina, en la cosmética, como remedio y como elemento recurrente en la tradición popular. Actualmente, la Academia cuenta con más de 2.000 miembros y, además de sus numerosas delegaciones en toda Italia, tiene sedes en Ciudad de México, París y Nueva York.
- Señor Monaco, ¿parece que después de 500 años de su llegada, los italianos están redescubriendo el pimiento picante?
- ¿Qué tiene de realmente especial este producto?
- Sin embargo, muchos creen que el picante daña la salud…
- Alguien lo ha bautizado como “el Viagra del futuro”. ¿Es cierto que el pimiento enciende el deseo?
- ¿Cuánto se debe consumir?
- Existe un licor de cedro y pimiento picante. ¿Por qué esta extraña combinación?
- ¿Un consejo para contrarrestar el picante si te pasaste?
Señor Monaco, ¿parece que después de 500 años de su llegada, los italianos están redescubriendo el pimiento picante?
Parece que sí, dado el gran éxito que tiene la Academia. En Diamante, en septiembre, organizamos el “Festival del Pimiento Picante”, un evento de gastronomía, cultura y sátira que ya va por su sexta edición. Cada año, la manifestación crece con nuevas actividades y personalidades invitadas. Todos quieren participar: nos cubren televisiones y periódicos, y el turismo local aumenta. Todo gracias a nuestro pimiento picante.
¿Qué tiene de realmente especial este producto?
Es alegre, ardiente, explosivo, vistoso, intrigante y sobre todo, saludable. En la cocina potencia los platos sin cubrir los sabores, más bien los mejora y realza; en cosmética, mezclado con arcilla es una estupenda mascarilla y combate la celulitis. En solución alcohólica refuerza el cabello. Un estudio publicado en “Human Nutrition” ha demostrado sus efectos positivos en el metabolismo basal, y algunos investigadores de la Universidad de Tasmania han comprobado que la capsaicina del pimiento puede aumentar el gasto calórico hasta un 15%. Así que es un gran aliado para quienes siguen una dieta para adelgazar.
Sin embargo, muchos creen que el picante daña la salud…
Este es uno de los motivos que me llevó a fundar la Academia: para desmentir mitos y tópicos con información documentada. El pimiento picante es una auténtica mina de nutrientes beneficiosos. Además de capsaicina, capsantina y capsicina, contiene vitaminas A, C, E, K2, PP, lecitina, ácido malónico, potasio, cobre y hierro. ¿Cómo podría hacer daño? Al contrario, posee fuertes propiedades vasodilatadoras y anti-colesterol, y es muy eficaz para mitigar dolores de artritis, artrosis, lumbalgias y reumatismos. Si se consume con regularidad previene insuficiencia hepática, cirrosis y prostatitis, y es un excelente descongestionante en casos de laringitis y afonía. Ya en 1857, la Academia Médica Francesa reconocía oficialmente su validez incluso contra cualquier tipo de hemorroides. Finalmente, las nuevas teorías anticáncer atribuyen a los antioxidantes la capacidad de reforzar las defensas inmunológicas frente a las enfermedades tumorales. Y el pimiento picante es uno de los antioxidantes más potentes de la naturaleza.
Alguien lo ha bautizado como “el Viagra del futuro”. ¿Es cierto que el pimiento enciende el deseo?
Aplicado sobre la piel tiene un efecto rubefaciente: dilata los capilares y aporta calor. Actúa así como vasodilatador. Además, es rico en vitamina E, conocida como “la vitamina de la fertilidad y la potencia sexual”. Así que, puede considerarse un alimento afrodisíaco, aunque nada tenga que ver con productos refinados y costosos como ostras, trufas, caviar o champán, tradicionalmente famosos por sus supuestos efectos estimulantes. Yo llamo al pimiento “la droga de los pobres”.

¿Cuánto se debe consumir?
Existen diferentes opiniones. El fitoterapeuta Jan Valnet recomienda no superar un gramo diario, mientras que Ettore Liuni, gran conocedor del pimiento, sostiene que la dosis óptima es un gramo de polvo por cada 10 kg de peso corporal. Yo creo que es cuestión de sentido común y de experimentar personalmente cuál es el propio límite de tolerancia.
Existe un licor de cedro y pimiento picante. ¿Por qué esta extraña combinación?
Es un excelente digestivo, porque el pimiento favorece la digestión. Palmiro Raffo, restaurador, amante del pimiento y miembro de la Academia, creó además el primer “postre digestivo” del mundo: la “tarta del diablo”, con mermelada de pimiento. En su restaurante, Sabbia d’Oro, hay que reservarla con antelación porque siempre se agota. ¿La receta? Un secreto que no ha revelado a nadie, ni siquiera a mí.
¿Un consejo para contrarrestar el picante si te pasaste?
Nunca agua, mejor un poco de vino tinto. Pero el remedio más efectivo es comer un trozo de miga de pan con un poco de sal. Y para quitar el picante de las manos hay que frotarlas con un tomate maduro y luego lavarlas con agua y jabón.

