Uno de ellos es, por ejemplo, el Edinburgh Festival Fringe, un nutrido festival internacional que, en agosto, durante unas tres semanas, llena calles y plazas con espectáculos de todo tipo: música, canción de autor, mimo, danza. Más formal y solemne es el Edinburgh International Festival, que más o menos en el mismo período ofrece lo mejor de la ópera, música clásica y ballet. Imprescindible, siempre en Edimburgo y siempre en agosto, es también el Military Tattoo, el colorido festival de bandas militares del Reino Unido y la Commonwealth, que marchan y actúan frente al castillo bajo la mirada de una multitud atenta y curiosa.

Otro evento imprescindible es el Braemar Gathering a principios de septiembre en Braemar, una localidad a pocos pasos del castillo de Balmoral, que mantiene viva la antigua tradición de los juegos de las Highlands, en los que participan representantes de los clanes escoceses, compitiendo en pruebas deportivas particulares, como el lanzamiento de un tronco de pino de 6 metros (que debe caer verticalmente después de una vuelta de 180 grados), la soga-tira, el lanzamiento de piedra, del martillo o de un saco lleno de heno con la ayuda de un tenedor de tres púas.

