Para la mayoría, Cerdeña significa playas y mar que son la envidia del mundo. Sin embargo, los verdaderos apasionados de la isla saben que es mucho más: ofrece tesoros naturales e históricos y culturales que van mucho más allá de sus destinos costeros más exclusivos.
Por eso, visitar Cerdeña en Semana Santa, cuando la primavera ya brilla y la región aún no está saturada de turistas, es una opción excelente. Si puedes tomarte un descanso fuera de temporada, aquí tienes un itinerario de 5 días ideal para aprovechar al máximo tanto el tiempo como la época.
Reservar el ferry
Nuestro recorrido empieza en la costa noroeste. Desde el puerto de Génova puedes tomar el ferry a Cerdeña, que tarda unas 11 horas en llegar a Porto Torres. Para conseguir las mejores tarifas, reserva con toda la antelación posible.
Itinerario en 5 etapas
Día 1
Desde Porto Torres ve hacia Castelsardo, un pequeño pueblo con mucho encanto que vive con intensidad las celebraciones de Semana Santa, involucrando a toda la localidad. Piérdete por sus callejuelas y sube al castillo para disfrutar de vistas espectaculares. De Castelsardo puedes ir a Capo Testa, un promontorio de paisajes surreales, unido a la costa por un istmo y que mira hacia las Bocche di Bonifacio. El primer día termina recorriendo la Gallura: Santa Teresa di Gallura, Palau y Arzachena, hasta llegar a Olbia, todas aún más bellas fuera de temporada.

Día 2
Disfruta de la Costa Smeralda fuera de temporada, un espectáculo inolvidable. Cruza los lugares que en verano se llenan de yates y famosos, y llega hasta Nostra Signora de Su Monte, el punto más alto de la costa, desde donde se contempla un paisaje que quita el aliento.

Día 3
El tercer día está reservado para conocer la bella capital. Date tiempo para pasear por el centro histórico, descansar un rato en la playa más cercana y terminar el día con una cena, quizá cerca del puerto.

Día 4
Desde Cagliari pon rumbo a Sant’Antioco, la pequeña península del suroeste de Cerdeña. Desde Sant’Antioco, en unos 30 minutos, puedes llegar a la preciosa isla de Carloforte. Otra opción es dedicar el día a descubrir el Sulcis, la zona minera: una Cerdeña muy distinta, menos turística y más indómita y auténtica.

Día 5
El último día disfrútalo on the road: según el puerto de regreso, podrás elegir qué Cerdeña explorar, si el interior orgulloso y acogedor o la costa occidental, salvaje y ventosa. De cualquier modo, será un viaje inolvidable.


