Cerdeña es una isla de ensueño, conocida por sus lugares únicos rodeados de paisajes impresionantes y por ofrecer un mar cristalino difícil de igualar. Es una opción perfecta para todo tipo de viajeros, incluidas las familias. Descubre por qué, y cuáles son los mejores lugares para unas vacaciones familiares inolvidables.
Porto Torres
En el extremo noroeste de Cerdeña, Porto Torres es una ciudad costera siempre orientada al turismo de verano y perfectamente preparada para familias. Situada en el Golfo de Asinara y fundada por los romanos, Porto Torres se ha nutrido de las rutas comerciales del Mediterráneo. Aunque su historia milenaria merece una visita, el principal atractivo aquí son sus playas. La playa de Balai lidera con su arena dorada y su mar transparente. Poco concurrida, es ideal para quien busca tranquilidad y relax. Para unas vacaciones sin estrés, todo empieza por reservar el ferry en corsica-ferries.it, el portal líder.
La playa de Platamona, una de las más extensas de Porto Torres, se extiende varios kilómetros por una costa espectacular. Sus servicios de playa la convierten en un destino ideal para familias. Junto al puerto de Porto Torres, la playa de Acque Dolci es otra opción perfecta para familias aficionadas al mar. Esta pequeña bahía, de arena fina y aguas poco profundas, es perfecta para nadar o para hacer snorkel y descubrir la vida marina local. El pinar alrededor ofrece sombras naturales y un ambiente tranquilo.
Golfo Aranci
La pintoresca localidad de Golfo Aranci se sitúa en la costa noreste de la isla, cerca de Olbia. Famosa por sus playas de arena blanca y aguas clarísimas, es un destino ideal para una escapada de postal. Aquí disfrutarás del mar a tu ritmo: ya sea relajándote o con actividades como snorkel, buceo, paseos en barco, natación, surf, pesca o canoa. Las vistas a las islas del archipiélago de La Maddalena convierten a Golfo Aranci en una apuesta segura para familias, con playas para todos los gustos.
Bahía de Cala Moresca
Un poco al sur de Golfo Aranci, la pequeña bahía de Cala Moresca está resguardada por acantilados y frondosa vegetación mediterránea. Sus aguas poco profundas y cristalinas son un verdadero sueño, ideales para el baño o explorar el fondo marino.
La playa de Bianca o Sassi Bianchi se encuentra yendo hacia el norte; fácil de identificar por su manto de pequeños guijarros blancos y redondeados que resaltan aún más el color del mar. Por último, al este de Golfo Aranci, la bahía en forma de medialuna de Cala Sassari es un paraíso de arena blanca y aguas azul turquesa. Poco frecuentada, es el lugar perfecto para quienes buscan tranquilidad.

