Fundada en el siglo IX en una ladera en la orilla derecha del valle del río Vomano, la iglesia formaba parte de un monasterio benedictino dependiente del de San Clemente en Casauria y fue fundado por Ermengarda, hija del emperador Ludovico II. En parte fruto de las restauraciones de 1926, el edificio es todavía el de la reconstrucción del siglo XII.
La fachada de sillares de piedra blanca y ladrillos alberga un bello portal adintelado con arco de medio punto, siempre en piedra tallada con guirnaldas sobre modelos clásicos y fechado en 1108. El interior tiene tres naves que terminan en ábsides. La central está dominada por un ciborio quizá el más antiguo de Abruzzo, con una densa decoración en estuco, de mediados del siglo XII y firmado por el maestro Roberto di Ruggero. Debajo hay un altar cuya antependium es un precioso mosaico de mármoles y terrazo.

