Las termas no eran solo un edificio para el baño, el deporte y el cuidado del cuerpo, sino también un lugar para pasear y estudiar. Se entraba en el cuerpo central del edificio por cuatro puertas en la fachada noreste.
En el eje central se pueden observar en secuencia el calidarium, el tepidarium, el frigidarium y la natatio; a los lados de este eje se disponen simétricamente alrededor de los dos gimnasios otros ambientes. Las Termas de Caracalla son uno de los casos raros en los que es posible reconstruir, aunque sea en parte, el programa decorativo original.
Las fuentes escritas hablan de enormes columnas de mármol, pavimentos de mármoles de colores orientales, mosaicos de pasta vítrea y mármoles en las paredes, estucos pintados y cientos de estatuas y grupos colosales, tanto en las hornacinas de las paredes de los ambientes como en las salas más importantes y en los jardines. Para el abastecimiento de agua se creó una rama especial del acueducto del Acqua Marcia, el Aqua Antoniniana. Restaurado varias veces, el complejo termal dejó de funcionar en el 537 d.C..
Abierto lunes de Pascua.
Horario de apertura: 9:00
•del 1 de octubre al último sábado de octubre: última entrada a las 17:30 con salida a las 18:30
Accesibilidad.
El monumento en superficie, al no presentar desniveles, es de fácil accesibilidad. El sitio cuenta con aparcamiento para vehículos de visitantes con discapacidad, provistos de distintivo específico.
La zona dispone de servicios higiénicos adecuados.

