Qué ver en Palermo en un día
Catedral de Palermo
Construida en 1184, la Catedral de Palermo es uno de los monumentos más importantes de la ciudad. Aunque ha sido modificada a lo largo de los siglos, conserva su estructura original con torres afiladas y un sorprendente juego de ventanas geminadas, arcos entrelazados y de estilo ojival. En su interior destacan las esculturas de Cagini, las tumbas de Enrique I, Federico II de Suabia y Constanza de Aragón, y la urna de plata con las reliquias de Santa Rosalía, patrona de la ciudad.
Palacio de los Normandos
Siguiendo por el corso Vittorio Emanuele, se llega rápidamente al Palacio de los Normandos, construido en el siglo XI y símbolo del esplendor suabo durante el reinado de Federico II. Actualmente se puede admirar solo por fuera, pero sí es posible visitar la espléndida Capilla Palatina, famosa por sus mosaicos dorados.
Frente al palacio y conectado con él está la Porta Nuova, erigida para conmemorar la entrada en la ciudad de Carlos V tras vencer a los turcos en Túnez. A pocas calles del Palacio de los Normandos se encuentra la iglesia de San Giovanni degli Eremiti (1130–1148), famosa por sus cúpulas rojas, símbolo de la arquitectura árabe-normanda. Se complementa con un sencillo claustro, aromático en primavera con jazmines, naranjos y granados.
Barrio Árabe de Palermo
Hacia el este, en la Kalsa —el antiguo barrio árabe, también parcialmente barroco— se pueden admirar la iglesia de Santa Teresa alla Kalsa y el Palacio Abatellis del siglo XV, sede de la Galería Regional de Sicilia, que alberga entre otras obras maestras la célebre Madonna de Antonello da Messina.
Entre Kalsa y Vucciria, entre un entramado de estrechas callejuelas, se esconde el Palacio Gangi, escenario del icónico baile de la película El Gatopardo de Luchino Visconti.
Teatro Massimo
Hacia el noroeste, se accede al Palermo decimonónico, cuyo gran emblema es el Teatro Massimo, inaugurado en 1897, veintidós años después de la colocación de su primera piedra.

