Los protagonistas son los mismos que realizan la iglesia: por un lado los diseñadores Cantone, Ponsello y Ceresola el “Vannone”, por otro los Deputados alla Fabbrica que consiguen los fondos necesarios construyendo trece nuevos talleres en el lado opuesto a la Loggia.
La resolución arquitectónica, obra de Vannone y erróneamente atribuida a Alessi, es un gran espacio cubierto en forma de pabellón sostenido por arcos de medio punto sobre columnas dobles, trasposición del siglo XVI de los pórticos medievales genoveses. En el siglo XIX la loggia se convierte en sede de la primera Bolsa de Mercancías italiana y los arcos, según proyecto de Resasco, son cerrados con vidrieras, pero ya a principios del siglo XX pierde su función con la construcción del Palacio de la Bolsa en plaza De Ferrari, nuevo “centro financiero” de la ciudad.
Después de un largo período de abandono en 1991 se convoca un “Concurso nacional de ideas” para destinarla a sede de exposiciones y eventos, primer intento de rehabilitación del centro histórico de cara a las Manifestaciones Colombinas del 92 que transformarán toda el área portuaria.
Tras haber alojado exposiciones y pequeñas actividades comerciales temporales, desde 2011 alberga el Urban Center del Ayuntamiento de Génova, un lugar dedicado a la comunicación y al debate sobre las transformaciones urbanas de la ciudad.

