En la región de la Laponia sueca las actividades para unas vacaciones de invierno son comprensiblemente muchas: es posible aventurarse por la zona haciendo senderismo sobre la nieve o se puede hacer una excursión en el típico trineo tirado por perros o renos.
Tierra de safaris árticos, en concreto también el safari de renos es una idea para sumergirse en el ambiente lapón. Para quien quiera hacer las cosas a lo grande y sentirse parte de un proyecto más amplio incluso en viaje, aquí la posibilidad incluso de construir un iglú. Por último, para los amantes de la tradición navideña, nada mejor que una visita a la casa de Papá Noel.
Hasta aquí las actividades más bien típicas de un viaje a Laponia; sin embargo, existen excursiones aún más envolventes, para vivir con paciencia y con el debido respeto por los ritmos naturales y de los animales: para los más atrevidos y para quienes desean observar más de cerca la fauna local, es posible llegar a la región de Bergslagen.
Allí, de hecho, se mueven manadas de lobos y no es difícil cruzarse también con corzos y alces, así como con búhos y otras aves que, sigilosos, observan los desplazamientos de liebres y zorros. Sobre todo, se suma la magia de la aurora boreal que, de octubre a marzo, da espectáculo coloreando el cielo sueco.

