Ambientes espaciosos, moqueta omnipresente, alfombras, cortinajes pesados y pasamanerías por doquier, coquetas ventanas bow con salita, muebles de estilo y, quizás, alguna bonita lámina en las paredes, con escenas de caza de zorros.
Y no importa si todo corre el riesgo de ser anticuado, lo importante es preservar el estilo inglés. En los centros menores, también surgen los característicos Inns, a menudo antiguas posadas postales, que datan incluso de la época Tudor, convertidas en hoteles con carácter, modestos, pero acogedores y confortables.
Los hoteles de lujo en Londres suelen estar alojados en inmuebles prestigiosos (castillos, residencias y villas de época Tudor o georgiana, casas señoriales…), situados en zonas urbanas de alto nivel, o dentro de parques o con vistas al mar, y equipados con campos de golf y tenis, además de muchas otras posibilidades de ocio y entretenimiento.
En todos los tipos de alojamiento, desde el hotel con estrella hasta la guesthouse más modesta, en el precio de la habitación generalmente siempre está incluido el desayuno de la mañana.

