Toda su historia está llena de récords y no solo en el ámbito turístico: fue la primera ciudad suiza en dotarse de alumbrado eléctrico; la primera en los Grisones en usar teléfonos; la primera del arco alpino en ver desfilar un tranvía y en levantar de la nada un hotel de altísima categoría, como el mítico Palace. Y aún más, la primera en acoger, en 1882, un campeonato europeo de patinaje sobre hielo, en organizar increíbles carreras de caballos y galgos en campos nevados, campeonatos de golf, cricket y polo con y sin nieve, y mucho más. La visita puede comenzar desde St.Moritz Dorf, el poblado más antiguo, lleno de hoteles, tiendas y encantadoras casas típicas engadinesas. En la Via Maistra se encuentran el ayuntamiento y la iglesia reformada del siglo XVIII, que luce una bonita torre con aguja y la Mauritiusbrunnen, una escénica fuente de principios del siglo XX. La calle culmina en una subida, donde aparecen el Casino, la Fuente del Oso y la Torre del siglo XIV, que testimonia el punto exacto donde antiguamente se levantaba la iglesia dedicada a San Murezzan. Volviendo hacia atrás y tomando la via dal Bagn, vale la pena detenerse en el Museo Engadinés, ubicado en una bella casa típica de comienzos del 1900, donde está montada una magnífica muestra de la civilización vallisina.
Siguiendo el paseo hacia Champfèr, se llega al Museo Segantini, donde se reúnen algunas obras del artista trentino, que trabajó y murió entre estas montañas. En la otra orilla del río Inn, el río de St. Moritz, se encuentra St. Moritz Bad, el núcleo desarrollado en torno a los balnearios, que desde 1854 utilizan las aguas ricas en hierro que brotan del subsuelo. También son muy atractivos para los excursionistas los alrededores: desde el núcleo de Dorf, cerca de la iglesia reformada, parte un funicular que alcanza los 2005 metros de Chantarella, desde donde otro transporte conduce a Corviglia (2486 metros), a la sombra del Piz Nair, desde donde la vista se extiende sobre el grandioso Grupo del Bernina. Piz Nair y sus pistas de esquí también son accesibles en teleférico. Los fans de Heidi, la pequeña campesina salida de la pluma de la escritora Johanna Spyri, no deben perderse el Heidiweg, el sendero que conduce a su cabaña justo encima del pueblo de Dorf, donde en los años 70 se grabó la serie de telefilmes para la televisión. Finalmente, desde St. Moritz Bad parten una serie de excelentes senderos que conducen a los 3192 metros del Piz Surlej, regalando una vista inigualable sobre los lagos y el Bernina.

