Una de las características más conocidas de la educación y la cortesía inglesa es la precisión con la que los súbditos de Buckingham Palace hacen fila.
Para quien está de vacaciones en Inglaterra, esta es la primera regla de buena educación: nunca te saltes la fila ni adelantes a nadie. Hacer fila quiere decir comportarse con orden también en el metro, manteniéndose a la derecha en las escaleras mecánicas y al salir. Lo mismo se aplica esperando el turno en bares, locales públicos o en la entrada de museos tanto en Londres como en toda Inglaterra.
Otro detalle importante: siempre hay que decir sorry al tratar con alguien, especialmente si lo golpeas por accidente o te cruzas en su camino.
Y recuerda dar las gracias en tiendas, medios de transporte y en cualquier ocasión. Estos consejos pueden parecer simples, pero los ingleses les prestan mucha atención.
Por último, evita hacer preguntas demasiado personales: la privacidad es sagrada para los ingleses, y una conversación demasiado personal puede ser vista como una invasión.

