La isla de Elba, la tercera más grande de Italia y conocida por ser un lugar donde estuvo Napoleón, es perfecta para disfrutar en cualquier época del año, sobre todo en verano. Llegar a la isla de Elba es muy fácil y moverse por ella resulta realmente cómodo.
Isla de Elba: cómo llegar a Portoferraio
Para llegar a la isla, puedes tomar ferries y barcos rápidos hacia Portoferraio. Portoferraio es el puerto principal, conectado diariamente con Piombino. Las diferentes compañías de navegación ofrecen servicios durante todo el año y aumentan las frecuencias en verano para los numerosos turistas que llegan.
El trayecto Piombino – Portoferraio dura aproximadamente 1 hora y permite transportar coches y mascotas. Los ferris salen cada 30 minutos, y el puerto de Portoferraio está cerca del centro y de numerosos servicios y comercios.
Cómo moverse por la isla de Elba
Moverse por Elba es fácil, especialmente si alquilas una moto, lo que te permitirá recorrer hasta las carreteras más estrechas que llevan a playas impresionantes. También puedes llevar tu propio coche en el ferri, aunque otra alternativa es alquilar un coche en la isla para explorar sus 147 kilómetros de costa.

Qué ver en la isla de Elba: recomendaciones
Ya sea para unas vacaciones activas, haciendo una ruta por la naturaleza o descubriendo antiguos pueblos llenos de historia, o para relajarte en la playa, la isla de Elba ofrece muchísimas opciones. Los amantes del deporte encontrarán actividades como excursiones en barco, deportes acuáticos y buceo.
Pero Elba es mucho más que playa: el Monte Capanne, el punto más alto de la isla, ofrece rutas ideales para senderismo y bicicleta de montaña. Los más experimentados pueden hacer la travesía “Grande Traversata Elbana”, una ruta de cuatro días.
No te pierdas el Museo del Mare de Capoliveri y el Museo Arqueológico de la Linguella, donde se conservan importantes hallazgos. El Castillo del Volterraio, erigido por los etruscos y aún con su pavimento original, resistió ataques piratas. Elba está ligada a la historia de Napoleón: aquí está la Villa Mulini, su antigua residencia con un espléndido jardín italiano.
Dos pueblos con mucho encanto son Marciana Marina y Capoliveri: el primero acoge un evento dedicado a las flores que visten sus calles y el segundo destaca por su aire medieval. Quienes buscan ambiente nocturno disfrutarán de Porto Azzurro, animado por mercadillos y eventos durante todo el año.

