Bañada por el Mar Caribe, la ciudad de Quintana Roo comprende en realidad dos áreas. La ciudad propiamente dicha se sitúa en la parte continental, mientras que la isla (de característica forma, que recuerda al número 7, con una longitud de 22 kilómetros) alberga principalmente cadenas hoteleras. Dos puentes conectan la isla con el territorio mexicano: uno sobre el canal Nichupté, y el otro sobre el canal opuesto Nizuc.
Al aterrizar en el aeropuerto de Cancún, segundo en México en volumen de tráfico y nivel de seguridad, se dispone de una amplia gama de propuestas todas por descubrir. Una de las mayores atracciones de Cancún es ciertamente la posibilidad de practicar emocionantes actividades, gracias a más de 25 centros de deportes acuáticos que operan garantizando el menor impacto posible en el medio ambiente.
Rodeados por las fabulosas aguas del Mar Caribe, que albergan la Gran Barrera de Coral mesoamericana (la segunda más grande del mundo), no se puede dejar de sumergirse y admirar el extraordinario mundo submarino. Tanto principiantes como expertos pueden dedicarse no solo al snorkel y al buceo, sino también al surf, windsurf, paracaidismo ascensional y la pesca (tanto con mosca como de altura).

