El Parque Nacional de las Inscripciones Rupestres fue establecido en 1955, siendo el primer parque arqueológico italiano, para la protección y valorización de uno de los más importantes conjuntos de rocas con inscripciones prehistóricas y protohistóricas del Valle Camónica. Se extiende sobre una superficie de 143.935 m² en Localidad Naquane, en la vertiente hidrográfica izquierda del Valle Camónica, entre los 400 y 600 m/s.n.m.
Parque Nacional de las Inscripciones Rupestres en el Valle Camónica, Patrimonio de la Unesco
En su interior alberga 104 rocas, en arenisca pulida por los glaciares, grabadas con algunas de las representaciones más conocidas del repertorio de arte rupestre del Valle Camónica, reconocido por la UNESCO en 1979 como patrimonio mundial de la humanidad (sitio n.° 94 “Arte Rupestre del Valle Camónica”, primer sitio italiano inscrito) por la singularidad del fenómeno y por la importancia del aporte científico que el estudio de las inscripciones ha brindado al conocimiento de la prehistoria del Hombre. El arte rupestre se desarrolló en el Valle Camónica entre el final del Paleolítico Superior (entre 13.000 y 10.000 años antes de hoy) y la Edad del Hierro (I milenio a.C.), época de particular florecimiento del fenómeno, que perduró también en la edad histórica, romana, medieval y moderna.
El Parque fue instituido con el fin de proteger, conservar, valorizar y promover el conocimiento del patrimonio de arte rupestre. Además, como lugar de cultura, según la definición del Código de Bienes Culturales y del Paisaje (D.Lgs. 22 enero 2004 n. 42, art. 101, c. 2, y: “parque arqueológico”, un ámbito territorial caracterizado por importantes evidencias arqueológicas y la coexistencia de valores históricos, paisajísticos o ambientales, equipado como museo al aire libre), está destinado al disfrute público y presta un servicio público (art. 101, c. 3). Además de la restricción arqueológica, existe también una restricción paisajística, establecida con Decreto Ministerial del 14.04.1967.
El Parque es de propiedad estatal gestionado por la Superintendencia para los Bienes Arqueológicos de Lombardía, órgano periférico del Ministerio de Bienes y Actividades Culturales y del Turismo.

El Valle Camónica es famoso en todo el mundo por su extraordinario conjunto de representaciones grabadas en las rocas, en gran parte fechadas en la Prehistoria. Por lo tanto, aunque al gran público le sea conocido el patrimonio iconográfico de estas antiguas poblaciones, son menos conocidos los aspectos de su vida cotidiana, que han salido a la luz solo en los últimos 30 años gracias a numerosas intervenciones de arqueología preventiva y de investigación realizadas en el Valle. A estas comunidades, que desde la Edad del Hierro serán conocidas como Camunni, se les atribuyen varios asentamientos, lugares de trabajo, de culto y sepulturas.
Museo Nacional de la Prehistoria del Valle Camónica, Capo di Ponte
El Museo Nacional de la Prehistoria, en el Valle Camónica, ubicado en el antiguo edificio de Villa Agostani en el centro histórico de Capo di Ponte e inaugurado el 10 de mayo de 2014, complementa, con la exposición de los restos, el patrimonio de imágenes grabadas en las rocas y recompone, en un conjunto inseparable, la expresión identitaria del Valle Camónica.

