Rovaniemi, el legendario pueblo de Papá Noel, se encuentra a ocho kilómetros al norte del centro de Rovaniemi, capital de la Laponia finlandesa, justo en el círculo polar ártico. No sabemos si Papá Noel nació realmente aquí, pero lo cierto es que Rovaniemi es un lugar encantador, lleno de magia y paisajes de cuento.
El Santa Claus Village es sin duda el principal reclamo de la ciudad. Muchas familias pasan aquí sus vacaciones navideñas para dar a sus hijos la oportunidad de conocer al mítico hombre de la barba blanca. En esta tierra donde la Navidad se vive todo el año, pequeños y mayores pueden sumergirse en la auténtica atmósfera festiva visitando la sede oficial de Papá Noel. Dentro del pueblo se encuentra la principal oficina de correos, que cada año recibe miles de cartas para Papá Noel de niños de todo el mundo; su oficina privada y el taller donde los elfos fabrican los regalos para los niños que se han portado bien.
Rovaniemi también tiene muchas actividades más allá de las relacionadas con Papá Noel.
Excursiones en moto de nieve
El invierno, de diciembre a abril, es sin duda la mejor época para los amantes de la nieve y la aventura. Safaris en moto de nieve, estaciones de esquí equipadas, paseos en trineo de renos y huskies… son solo algunas de las experiencias que harán inolvidable tu visita a este rincón mágico.
Tampoco debes perderte sus famosas construcciones de nieve y hielo: en esta región de Finlandia destacan los edificios esculpidos en hielo, desde cabañas y restaurantes hasta bares y capillas hechas completamente de nieve, que dejan boquiabiertos a todos los visitantes.

Laponia finlandesa es además uno de los mejores lugares del mundo para admirar la Aurora Boreal, uno de los espectáculos naturales más impresionantes, donde las luces bailan sobre la nieve y crean juegos de colores realmente únicos.
Qué ver en Rovaniemi
Durante tu estancia en la ciudad de Papá Noel, los amantes de la cultura no pueden perderse el Korundi, el museo de arte más al norte del mundo, conocido por las esculturas Slow Motion de la artista Heli Ryhanen y que alberga la sala de conciertos de la Lapland Chamber Orchestra. También merece la pena visitar el Arktikum, un interesante museo y centro científico sobre la naturaleza, la historia y la cultura de la región ártica. En Rovaniemi podrás cruzar además el puente atirantado más antiguo de Finlandia, el Jatkankynttila, una obra de ingeniería de 1989 que ilumina el río Ounasjoki a lo largo de 299,6 metros.
No puedes marcharte sin probar la cocina tradicional finlandesa, considerada de gran calidad. La gastronomía lapona está profundamente unida a la naturaleza: los lagos cristalinos y los bosques proveen el pescado, la carne de reno, la caza y las raíces que forman la base de sus recetas más típicas.

