Muñecas de trapo, celuloide o porcelana, estáticas o mecánicas, un juego de fútbol de los años treinta, soldaditos de plomo y de otros materiales, un muñeco de cartón piedra de finales del siglo XIX, coches en miniatura y maquetas de barcos, cuadernos y periódicos, caballitos mecedores, las espectaculares “casas de muñecas”, atestiguan los juegos de los niños hasta la mitad del siglo pasado. Una muestra de cultura, arte, tecnología y moda de la vida infantil de tiempos pasados.
Desde sus inicios expone cerca de 180 piezas (todas propiedad de la Asociación IOCO, que gestiona el museo). Con el tiempo la colección se ha enriquecido con varias decenas de piezas, fruto de donaciones privadas, y el número de piezas expuestas está en continuo aumento. Una gran cantidad de juguetes antiguos que recorren la evolución histórica del juguete en los últimos 150 años, casi como para acompañar la historia misma de la unidad de Italia. Así se encuentran objetos que usaron nuestros abuelos, materiales de juego quizás superados, pero que mantienen intacto todo el encanto y la poesía del juego.
Los juguetes, diversos por composición y procedencia y que abarcan un periodo desde finales del siglo XIX hasta la primera mitad del siglo XX, son ya cientos de ejemplares que documentan los pasatiempos y juegos de los niños de antaño. Los más delicados están custodiados dentro de vitrinas especiales.

