Testimonio importante para dar a conocer y profundizar los estudios de uno de los sectores “populares” del teatro italiano, La casa de las marionetas de Rávena reúne unas sesenta marionetas, 150 títeres, más de un centenar de escenografías y otros tantos guiones manuscritos, así como numerosos materiales en papel de giras (carteles, cartas, convocatorias, permisos), además de material disperso (cabezas de madera, manos de títeres, disfraces para títeres y marionetas). Las marionetas provienen de la compañía “Fantocci Lirici Yambo” de Enrico Novelli (1875-1944), de la Familia Picchi y, por supuesto, de la compañía familiar.
Entre los títeres destacan una serie de máscaras tradicionales emilianas (Fagiolino, Sandrone, Doctor Balanzone) que pertenecían a la compañía Burattineide de Agostino Galliano Serra, encontrada por un investigador en una antigua iglesia boloñesa y anexada a la colección en las últimas décadas. Entre los guiones manuscritos, doce tienen un valor importante, ya que fueron redactados en la primera mitad del siglo XIX por Ariodante Monticelli, patriarca de la familia; otros llevan la firma de las siguientes generaciones familiares: Vittorio Cesare Monticelli, Genoveffa Peli Monticelli, Otello Monticelli, Vasco Monticelli, William Monticelli; los restantes son obra de reconocidos artistas del teatro de marionetas y títeres: Enrico Novelli, los Hermanos Picchi, Ettore Forni, Ciro Bertoni, Agostino Galliano Serra, por mencionar algunos.
Excepciones especiales están representadas por algunos guiones de Mario Bellio. Las escenografías son todas de papel excepto una en tela, obsequiada a Otello por el famoso titiritero boloñés Ciro Bertoni. Muchas de estas originalmente fueron hechas para el teatro de marionetas, con longitudes que alcanzaban entre seis y siete metros de ancho y tres o cuatro metros de alto, pero en gran parte fueron reducidas para ser usadas en el “caseto” de los títeres.
De la primera mitad del siglo XIX datan las preciosas escenografías que pertenecieron a la Familia Picchi y al patriarca Ariodante Monticelli, mientras que del comienzo del siglo XX son las escenografías pintadas por Agostino Galliano Serra y del inmediato posguerra aquellas creadas por William Monticelli. Una sección expositiva (títeres, escenografías, carteles) está dedicada también a los últimos veinticinco años de trabajo del Teatro del Drago, fundado en 1979 por Andrea y Mauro Monticelli.

