Va de suyo que el clima del Valle de Aosta es bastante riguroso y de hecho la población reside mayormente en la zona del valle del Dora Baltea, pues allí las temperaturas son más templadas. Naturaleza incontaminada, espectaculares glaciares, animales libres y protegidos, cultura, historia, castillos: en el Valle de Aosta las vacaciones son especiales.
A pesar de ser tan pequeña y poco densamente poblada, el Valle de Aosta es una de las regiones más ricas de Italia gracias sobre todo a las maravillas naturales que constituyen la fortuna del turismo.
Basta mencionar el Parque Nacional del Gran Paradiso, las instalaciones de esquí, los castillos, las estructuras hoteleras de alto nivel para comprender el porqué de la siempre numerosa afluencia de turistas al Valle de Aosta, una región encantadora para visitar en cualquier época del año. Courmayeur es destino chic y mundano por excelencia, además de una estación de esquí muy popular; no son menos Gressoney, Champoluc, Cogne, Pila, Breuil-Cervinia, Valtournenche y La Thuile.
Muy bonitas y equipadas también las termas en el Valle de Aosta, así como los frescos ottonianos de San Orso y la Catedral de Aosta. Y para quienes aman apostar y jugar, famoso es el Casino de la Vallée de Saint-Vincent, uno de los más grandes de Europa.

